Recortes en la modernización del “Kuznetsov”

Una vez más, la modernización del “Kuznetsov” será afectada por recortes presupuestarios. (Foto: Pieter Inpyn vía http://www.shipspotting.com)

Por: Marcelo J. Rivera (Dintel GID)

El martes 7 de octubre, la agencia de noticias rusa Interfax daba a conocer la noticia de que el presupuesto para la recuperación y modernización del portaaviones “Kuznetsov” sufriría un recorte cercano al 50% de lo inicialmente presupuestado, que era de aproximadamente U$ 862,5 millones (50.000 millones de rublos).

Con alrededor de U$ 430 millones, la tan ansiada, y tantas veces postergada, reparación y modernización del portaviones “Kuznetsov” recibe un nuevo golpe de gracia que deja claro que el papel de dicho buque en la estrategia naval rusa no es prioritario.

La prensa rusa resalta, y la mayoría de los analistas militares concuerdan, que los principales trabajos que se realizarán son los que corresponden a la reparación y modernización del sistema de propulsión, principal sistema afectado desde que entró en servicio. También se recuperarán y reconstruirán las infraestructuras de habitabilidad, particularmente las cañerías de agua, los baños y ciertos sistemas eléctricos.

Otra de las reparaciones de importancia son las que deben realizarse sobre el sistema de frenado de los aviones, que fue el responsable de las dos pérdidas operacionales, un Su-33M “Flanker D” y un MiG-29KR “Fulcrum D” durante el despliegue realizado en Siria desde fines de 2016, hasta principios de 2017. De hecho, el mal estado del portaaviones, el estado del sistema de frenado y el insuficiente entrenamiento de su tripulación, motivó que el grueso de los cazas navales operara desde bases en tierra.

No deja de ser interesante analizar el hecho de que Moscú no parece darle más que una importancia simbólica al portaaviones “Kuznetsov”, si tenemos en cuenta que, tardíamente, ha ingresado en el campo de los misiles de crucero de ataque a superficie (LACM) lanzado desde submarinos y buques de superficie. Tal es así que los dos acorazados nucleares rusos van a recibir misiles de crucero “Kalibr” (3M54) de ataque a superficie, así como los antibuques (3M14) en reemplazo a los monstruosos misiles antibuques de la época soviética. El primero en ser equipado con estos misiles es el “Admiral Nakhimov” (Proyecto 1144), que está siendo modernizado para volver al servicio, mientras que el acorazado “Pyotr Velikiy” (“Pedro el Grande”) los recibirá como parte de su prevista modernización.

Los submarinos diésel de la clase “Kilo” con misiles de crucero “Kalibr” cambian la idea de proyección naval rusa. (Foto: Peter Kovalev – TASS)

Debe tenerse en cuenta que se han disparado alrededor de 90 misiles “Kalibr” contra blancos terrestres, teniendo una mayor eficacia que los ataques aéreos conducidos con el portaaviones, a un costo inferior. Ello sumado a que el grueso de las unidades navales submarinas y de superficie serán equipadas con estos misiles, queda en entredicho el papel del portaaviones “Kuznetsov” dentro de la estrategia naval rusa, que de hecho se esperaba que fuese equipado con este mismo sistema de armas de ataque a suelo.

Habría que observar realmente cómo evolucionará la doctrina naval rusa, particularmente en lo referido al despliegue aeronaval, teniendo en cuenta que se le está dando importancia a los misiles de crucero como medio de proyección del Poder Naval hacia territorio enemigo. Lo más probable es que Moscú apueste por una estrategia de proyección naval más sencilla y eficiente, basada en misiles de crucero y no tanto en costosos portaaviones.

Fuente: Interfax (http://bit.ly/2zeegw6) y The Drive (http://bit.ly/2g07wtc)