M-113 ¿Modernización o Reemplazo?

El primer transporte oruga moderno del US Army fue el M-44, del que se produjo un puñado de vehículos en 1945. (Foto: LIFE)

El transporte de tropas M-113 es uno de los vehículos blindados más exitosos y producidos en mayor número de la Historia, en su tipo no tiene rival y su concepto es tan válido que aún se siguen ofreciendo paquetes de modernización para actualizar sus prestaciones o incrementar sus prestaciones.
Los orígenes del M-113 se remontan a los estudios realizados por el U Army durante las etapas medias de la Segunda Guerra Mundial, sobre la base de la experiencia de empleo de los semiorugas M-2/M-3 y demás transportes blindados. A partir de aquellas experiencias se determinó la necesidad de contar con un transporte de personal de tracción totalmente a oruga que brindara mayor movilidad táctica sobre el campo de batalla, además de disponer un blindaje que brindara mayor protección a la tropa transportada, incluyendo el techo sobre ellos.
Denominado como “Transporte Universal” M-44, solo se produjo un puñado de ellos antes del fin de la SGM y se trataba de un inmenso vehículo, de unas 24 toneladas que era capaz de transportar hasta 24 infantes que descendían del vehículo a través de dos puertas traseras y dos puertas laterales. El M-44 estaba basado en el chasis del caza tanques M-18 “Hellcat” y resultó demasiado grande y pesado, además de transportar más del doble de la tropa que la nueva doctrina mecanizada del US Army requería para los grupos (squads) de tiradores. Amén de todas las limitaciones expresadas, los pocos M-44 producidos se utilizaron en roles secundarios y estaba claro que no iban a ser producidos, puesto a que el fin de la guerra se aproximaba y los planes de producción bélica se iban recortando rápidamente.
Exactamente un año después de la presentación los requerimientos por un “Universal Carrier” y del M-44, el 26 de septiembre de 1946, se retomaban los estudios para obtener un vehículo que pudiese reemplazar a los semiorugas M-2 y M-3 que estaban siendo desactivados del servicio.
Tomando como base el chasis y suspensión del tanque ligero M-41 “Walker Bulldog”, se inició el desarrollo del prototipo T18, del cual se realizaron varios prototipos con distintas diferencias en configuración armamento, blindaje y otras alternativas. Seis años después, en plena Guerra de Corea, el prototipo T18E1 fue seleccionado para su producción en serie bajo la denominación de M-75, realizándose una solicitud por 1.000 ejemplares. Otros 730 M-75 se solicitaron en fechas posteriores, entregándose un total de 1.729 ejemplares antes de que su producción cesara, no se cursaron nuevos pedidos debido al alto costo del nuevo M-75, que a su vez tenía algunos inconvenientes, los más relevantes eran su tamaño y peso.

El M-75 fue probado en combate en la Guerra de Corea, donde demostró ciertos inconvenientes. (Foto: Internet)

De no haber ocurrido la Guerra de Corea es probable que el M-75 no hubiese entrado en producción, puesto a que en 1951 ya se habían iniciado los trabajos para su sucesor. Denominado T59, el nuevo vehículo tenía un diseño más eficiente, con una menor altura y longitud, menor peso y, lo más importante, un precio mucho más bajo.
En mayo de 1953, una vez que los prototipos T-59 superaron todas las pruebas, el US Army lo aceptó para el servicio bajo la denominación de M-59, el cual estuvo en producción hasta fines de esa década y del que se produjeron alrededor de 6.300 ejemplares, transformándose en el principal transporte de tropas del US Amy hasta mediados de los 60’s. También fue el primer vehículo de este tipo en tener un derivado de apoyo, el transporte de mortero M-84, que transportaba una pieza M30 de 106,7 mm.
Con el M-59 se pudo profundizar la doctrina de empleo de la infantería mecanizada dentro del US Army y era un vehículo mucho más flexible que el M-75, ya que no solo era más pequeño y ligero, sino que también era más veloz y pudo adquirirse en mayores números y, con la aparición del M-84, permitió desarrollar el concepto de familia de vehículos o FoV (Family of Vehicles) dentro del US Army.
Cuando comenzó a ser retirado de servicio, el M-59 tuvo un gran éxito de exportación, además de los transferidos a Vietnam del Sur (866), fue adquirido por Turquía (1.556), Grecia (200), Etiopía (153), Líbano (16) y Venezuela (15). Además de haber sido empleado en combate por Vietnam del Sur, el M-59 llegó a ser empleado en combate por Etiopía y Líbano, y en todos los casos no parece que alguno haya sobrevivido los respectivos conflictos.
Aún con el M-59 en producción, la FMC (Food Machinery Corp.), quien había producido, también, el M-75, inició el desarrollo de su sucesor, el cual debería adaptarse a los nuevos requerimientos militares, así como a las nuevas tecnologías en materia de fabricación y blindajes.
Lo que se buscaba era que el nuevo vehículo tuviese una mayor movilidad táctica, con mayor velocidad y ser plenamente anfibio sin preparación, al mismo tiempo que la movilidad estratégica comenzaba a tomar un importante papel en los planificadores norteamericanos, teniendo en cuenta que si la amenaza de la Unión Soviética se hacía realidad e invadía Europa, los refuerzos transportados por vía aérea serían fundamentales para sostener el esfuerzo bélico hasta el arribo de los refuerzos más pesados llegados por mar.

El M-59 se transformó en el primer transporte de personal extensamente construido y exportado. En la imagen, algunos M-59 del Ejército Brasileño. (Foto: Internet)

A mediados de los años 50’s, el general James M. Gavin, uno de los más emblemáticos y destacados generales norteamericanos de la Segunda Guerra Mundial, estableció los requerimientos para un Transporte Universal (“Universal Carrier”), totalmente blindado , de orugas y capaz de ser lanzado en paracaídas, dejando entrever su experiencia como jefe de las fuerzas aerotransportadas norteamericanas.
Gracias al patrocinio de Gavin, en 1956 se inicia el programa AMPV (Airborne Armored Multi-Purpose Vehicle) el cual buscaba aplicar nuevas tecnologías de construcción y blindajes. Ello llevó a la aparición de dos prototipos. El prototipo más convencional, construido casi en su totalidad con acero, fue denominado T117 y era un as bajo la manga si el más novedoso T113, construido en aluminio, no cubría las expectativas.
Lo cierto es que para poder cumplir con los requerimientos, el T117 construido en acero estaba muy exigido, mientras que el T113 de aluminio comenzó a superar rápidamente todos los escollos y superó todas las pruebas, siendo el T113E1 el prototipo que se transformaría en el vehículo seleccionado para su producción en serie, cuando el US Army lo designó como M-113 en 1960.
Demostrando ser el producto que realmente se necesitaba, el M-113 rápidamente es despachado a Vietnam del Sur para ser evaluado en combate, al mismo tiempo que el prototipo T113E2, disponiendo de un motor diésel más potente, superaba las últimas pruebas para iniciar su producción en serie en 1964 bajo la designación de M-113A1. Tan flexible resultó el nuevo producto que rápidamente el US Army comenzó a encargar variantes especializadas, como el transporte de mortero M-106, el puesto de comando M-557 y el transporte utilitario M-548, que también serían desplegados en gran número en Vietnam.
Pero Vietnam sería la primera oportunidad para que los planificadores norteamericanos pudiesen probar en combate sus teorías sobre el empleo de la infantería mecanizada. El principal problema era que el campo de batalla era totalmente atípico y poco apto para el movimiento de masas mecanizadas, de hecho, supondría desarrollar conceptos prácticamente desde cero, y no era algo de lo que pudiese sacarse mucho provecho pensando en Europa.
Aun así, el US Army realizó una gran mecanización de su infantería utilizando los M-113, que también fueron destinados a unidades de caballería y al US Marine Corps (USMC).

El M-113 ACAV fue el más emblemático y difundido. En la imagen pueden verse ejemplares capturados por los norvietnamitas hacia el final del conflicto. (Foto: Internet)

A medida que se iba ganando experiencia, la guerra iba determinando la necesidad de elaborar versiones especializadas, ya que el empleo tradicional de los transportes de personal como taxis de batalla no era válido en un conflicto donde no había un frente de batalla definido y muchas veces se hacía necesario combatir desde el interior de los vehículos. A su vez, los requerimientos por vehículos especializados llevaron a la aparición del M-132 “Zippo”, un vehículo lanzallamas que se usó extensivamente durante el conflicto, se evaluaron algunos M-113 dotados de un sistema de lanzamiento de puentes para mejorar la movilidad y el cruce de los canales y obstáculos, además de desplegarse los transportes de mortero M-106 que fueron de gran utilidad.
La versión más emblemática fue el M-113 ACAV (Armored Cavalry Assault Vehicle), la cual se desarrolló con la finalidad de que la tropa pudiese combatir embarcada y poder hacer frente a emboscadas y trampas sin necesidad de salir del vehículo. Para ello se instaló un escudo para la ametralladora de 12,7 mm, así como un blindaje circular en torno al artillero. Dos ametralladoras M-60 fueron colocadas a ambos lados de la escotilla superior del casco para permitir dar más potencia de fuego. Los vehículos demostraron ser bastante eficientes, e incluso algunos ejemplares fueron dotados de cañones sin retroceso de 106 mm.
Las fuerzas australianas en Vietnam, además del modelo básico y los ACAV, también probaron en combate una variante denominada M113A1 FSV (Fire Support Vehicle), la cual estaba equipada con la torre con un cañón de 76 mm del blindado Alvis “Saracen”. Cuatro unidades se desplegaron en 1971, seguidas por otras dos al año siguiente, formando parte del Escuadrón A del 3º Regimiento de Caballería hasta que fueron retirados a fines de 1972.
El M-113 prácticamente mecanizó a toda la infantería norteamericana, habiendo sigo desplegados diez Batallones y una Brigada Mecanizada, totalmente equipados con el ubicuo transporte de personal entre 1965 y 1972. Miles de vehículos fueron desplegados en el Sudeste Asiático y alrededor de 800 fueron capturados por las fuerzas comunistas de Vietnam del Norte al final de la guerra, llegando a emplearlos en combate contra sus antiguos dueños.
Tras el conflicto, el US Army comenzó a reorganizar sus unidades de infantería para readaptarlas al empleo tradicional como fuerza mecanizada, tomando aquellas experiencias que podrían ser útiles en los conflictos más convencionales. Por su lado, el USMC los utilizó hasta fines de los 70’s, cuando fueron reemplazados por los LVTP-7 específicamente diseñados para los asaltos anfibios.
Para entonces, el M-113 se había convertido en el transporte de personal estándar del “Mundo Occidental”, decenas de miles se producirían para equipar a los Ejércitos de la OTAN y a otros ejércitos aliados.

En Argentina

M-113 ACAV de los recibidos a fines de los 60’s y modificado al estándar A1. Puede observarse el blindaje en torno al puesto del artillero y el escudo de la ametralladora. Encima del soldado puede observarse uno de los soportes de ametralladoras laterales. (Foto: Internet)

El Ejército Argentino es uno de los principales usuarios sudamericanos del transporte de personal M-113 y sus derivados, los mismos han sido destinados a las Brigadas de Infantería Mecanizada desplegadas en la Patagonia, donde sus prestaciones son idóneas para las particularidades geográficas de aquella región.
Actualmente, dichos medios han sido desplegados en los Regimientos de Infantería Mecanizada (RIMec) 3, 5, 6, 8, 12, 24, 25 y 35 pertenecientes a las IX, X y XI Brigadas Mecanizadas.
La historia del M-113 en Argentina se inició entre 1966 y 1968 cuando arribaron los primeros vehículos del modelo M-113A1, dotados del motor Detroit Diesel 6V-53 de 215 hp de potencia. El número exacto podemos calcularlo en unas 150 unidades del modelo básico de transporte de personal, a los que podemos agregar unos cinco vehículos M-577A1 de puesto de comando y alrededor de una docena de transportes M-548A1.
Al mismo tiempo, Gendarmería Nacional Argentina (GNA) recibiría otros 40 M-113, entre ellos un cierto número de los M-113 ACAV (Armored Cavalry Assault Vehicle), versión especialmente desarrollada para las operaciones en Vietnam que permitía el combate con la infantería montada.
En 1973 los M-113 de la GNA son transferidos al Ejército y parece ser que éstos fueron los modificados por la empresa TENSA para ser llevados al estándar A1, con la instalación del mencionado Detroit Diesel 6V-53, en reemplazo del Chrysler 75M de 209 hp original. No está claro si los ACAV argentinos disponían de las ametralladoras laterales y sus escudos, aunque puede observarse que algunos conservan los afustes del lado izquierdo sobre el techo del vehículo. (1)(2)
Hasta aquí podemos concluir que, para comienzo de la década de los años 90’s, el EA alineaba un total de 199 transportes de personal M-113A1, junto con los 17 vehículos derivados, haciendo un total aproximado de 216 unidades adquiridas, un número sensible inferior al que normalmente se da como válido. (3)
A raíz de diversos beneficios obtenidos por Argentina durante esa década, entre ellos el estatus de “Major Non NATO Ally” (4), se pudo acceder a nuevos lotes de vehículos de esta familia, pero en este caso de la versión A2.
Entre 1992 y 1996 arribaría un total de 200 transportes de personal M-113A2, junto con alrededor de 15 puestos de comando M-577A1 y 16 transportes M-548A1. En 1999 arribarían 25 vehículos de transporte de mortero M-106A1, los cuales originalmente estaban armados con un mortero M30 de 106 mm.
Junto con estos 256 vehículos arribó un importante lote de orugas y repuestos, así como los componentes necesarios para modernizar a todos los vehículos de la serie A1 al estándar A2, proyecto que sería retrasado por cerca de una década, pero cuyo retraso trajo grandes beneficios a toda la flota de vehículos en general.
Para cuando se inicia la primera década del Siglo XXI, el Ejército Argentino alineaba alrededor de 449 transportes de personal M-113A1 y M-113A2, 20 puestos de comando M-557A1, 28 transportes M-548A1 y 25 transportes de morteros M-106A1.

Las modificaciones “de campo”

Con la experiencia y la mayor disponibilidad de vehículos M-113 debido a la reorganización de las plantillas del Ejército, se comenzó a analizar la posibilidad de aprovechar los vehículos “excedentes” para cumplir diversas funciones de apoyo, la mayoría de ellas no requirieron grandes modificaciones, por lo cual las mismas se realizaban en las propias unidades o eran encargadas a la Base de Apoyo Logístico (BAL) “Comodoro Rivadavia”.
La conversión más básica fue aquella destinada a algunas Secciones de Sanidad, las cuales instalaban los soportes para las camillas e identificaban sus vehículos con la Cruz Roja. En la configuración normal, un M-113 puede llevar dos camillas a cada lado de la cámara de tropa, o bien dos camillas y cinco heridos sentados, o bien diez heridos sentados. No hay una norma sobre la configuración de los vehículos, que a veces solo reciben las insignias sanitarias pero mantienen su configuración original. Normalmente sueles disponerse de dos vehículos por RIMec.
Otra modificación fue la realizada por la BAL “Comodoro Rivadavia” y comprendía transformar un vehículo estándar en un medio recuperador. El vehículo seleccionado fue un M-113A2 de los arribados en la década de los 90’s y que aún lucía el camuflaje del US Army, desafortunadamente un solo vehículo fue finalmente modificado para cumplir estas funciones, desconociéndose el motivo de por qué no se realizaron más modificaciones. El único vehículo recuperador disponible está asignado al RIMec 8.
Los trabajos comprendieron la instalación de una barra de remolque frontal (tipo “A”) y, del lado derecho del casco, se encuentra un canasto para el transporte de componentes de repuestos, como motores, transmisiones, etc., detrás de este se encuentra un equipo electrógeno y un cajón con equipos específicos. En el interior se acomodan herramientas y accesorios para instalar un taller de campaña.
Una conversión interesante fue la realizada en cuatro M-113 del RIMec 8, los cuales fueron destinados a servir como plataformas antiaéreas. Hace ya poco más de una década, el Ejército Argentino recibió una donación del gobierno suizo que incluyó 220 cañones antiaéreos monotubo Oerlikon GAI-BO.1 de 20mm, las cuales serían integradas a diversas unidades con el fin de recuperar la capacidad antiaérea.

Si bien se trataba de cañones automáticos de puntería y accionamiento manual, de emplazamiento fijo, se inició un programa por el cual se automatizarían los comandos de puntería y disparo, enlazándolos a una Unidad de Control de Fuego remota que podría coordinar el tiro de cuatro piezas simultáneamente sobre un mismo blanco. Los trabajos de automatización recayeron sobre la División Sistema de Control, dependiente de CITEDEF (Instituto de Investigaciones Científicas y Técnicas para la Defensa).(4)
A través de la asistencia, una vez más, de la BAL “Comodoro Rivadavia”, cuatro vehículos M-113 fueron equipados con estos cañones sobre el techo de los vehículos, brindando una improvisada para proteger los desplazamientos blindados a nivel regimental. Los cuatro vehículos fueron empleados cortamente por mencionada unidad hasta que se ordenó devolverlos a su configuración original, sin haberse completado el programa de automatización de los cañones.
Otra conversión sencilla fue la realizada para las Secciones de Exploración de los RIMec, donde uno de sus M-113 sería dotado con un radar de vigilancia táctica RASIT, el cual era instalado en un soporte modificado adaptado al afuste de la ametralladora de 12.7 mm. Al menos un vehículo fue así modificado y evaluado, tal vez proveniente del RIMec. 8, por ser la unidad más cercana a la BAL “Comodoro Rivadavia”.
La última conversión, y tal vez la más interesante, fue la realizada en los M-113 asignados a las Compañías de Comunicaciones Mecanizadas 9 y 10 (Ca.Com.Mec 9 y 10). Al menos dos vehículos fueron modificados con el equipamiento de comunicaciones que normalmente podía observarse montado en contenedores sobre los camiones Unimog.
La adaptación supuso la instalación de los sistemas de comunicaciones en el interior de la cámara de tropa, con algunas comodidades adicionales como escritorios, al mismo tiempo que se soldaba el mástil con la antena característica de estos sistemas de comunicaciones que, en su momento, representaron una gigantesco avance tecnológico a nivel regional y que actualmente han ido siendo actualizados y modernizados.

Centro de Reparación, Modernización y Conversión del VV C M-113 (CRMC)

El Ejército Argentino, desde mediados de los años 60’s, comenzó a desarrollar una preferencia por la familia de vehículos blindados, parcialmente influenciada por la adquisición de los tanques ligeros AMX-13/105 y muchos de sus derivados. Ello permitió la homogeneización de las cadenas logísticas, además de todo lo referido con la instrucción, lo cual tiene sus obvios beneficios. Durante los años 70’s ello motivó el desarrollo de la familia de vehículos blindados TAM y todo lo que eso significó.
Cuando en los años 90’s se adquieren a muy bajo costo los vehículos de la serie M-113 (a un promedio de U$ 70.000 la unidad), a los vehículos de la serie A2 se le agregó un impresionante stock de repuestos y componentes para llevar todos los vehículos de la serie A1 a este estándar.
Muchos vehículos terminaron siendo almacenados y el programa de actualización terminó siendo retrasado por diversos motivos, hasta que en noviembre del año 2005 el EA encara, de una vez por todas, la posibilidad de cumplir con las conversiones, estandarizando la logística para toda la flota de vehículos de la familia M-113, pero a su vez, capitalizando toda la experiencia obtenida con unos 40 años de empleo.

A través de la Dirección de Investigación Desarrollo y Producción se pone en marcha un programa para dicho trabajo, para lo cual se inicia la selección del personal y los lineamientos generales del proyecto, los cuales serían definidos de la siguiente manera: “con Personal, Medios e Instalaciones propias en el ámbito del Comando de Arsenales, en la localidad de Boulogne Sour Mer – Provincia de Buenos Aires”. Como resultado de ello se forma el Centro de Reparación, Modernización y Conversión del VV C M113, comúnmente conocido como CRMC.
El objetivo de dicho organismo fue definido así: : “Devolver, a la Familia de Vehículos M113, la capacidad para la que fueron diseñados: EL COMBATE” “Si nuestros M113 están aptos para el combate… son confiables para el apoyo a la Comunidad”.
Los trabajos suponían tres grandes objetivos:

Reparación: Todos los vehículos que ingresan en el programa son completamente desarmados, donde todos los componentes que sea necesario son reemplazados, con el fin de “devolverles prestaciones similares a las salidas de fábrica”.

Modernización: El Ejército Argentino estableció incorporar una modernización aceptable que supone la modernización de los sistemas de Comunicaciones, Visión Nocturna pasiva para el conductor, GPS, sistema QBN y lanzadores fumígenos (compatibles con los VC de la familia TAM).

Conversión: Todos los vehículos que no pertenezcan a la versión A2, se convierten en forma completa a dicha versión, lo cual implica el reemplazo de 314 partes en diferentes sistemas.

Y la metodología aplicada a la línea de trabajo implicaba ocho puntos bien definidos:

1- Desensamble integral del vehículo: Absolutamente todos los componentes del vehículos eran desintalados, se evaluaba el estado integral y de los componentes para su reemplazo o recuperación.
2- Decapado estructural: Implicaba decapar la pintura hasta llegar a la base, con el fin de recuperar aquellas zonas del casco donde fuese necesario.
3- Pintura de chasis y componentes: Una vez realizados los trabajos de recuperación estructural y de los componentes, se procedía a realizar la nueva pintura base estándar del EA.
4- Lavado de chasis
5- Sistemas Eléctrico, Orugas y Diferencial: Se procede a la revisión, reparación o reemplazo de dichos componentes.
6- Sistema Hidráulico, Sistema de Alimentación, Sistema de Refrigeración y Grupo Motoropropulsor: Se procede a la revisión, reparación o reemplazo de dichos componentes.
7- Accesorios Internos y Externos del Chasis, Regulación de Mandos: Se procede a la revisión, reparación o reemplazo de dichos componentes.
8- Comunicaciones, Visión Nocturna, Lanzadores Fumígenos y QBN: Se procede al reemplazo de los sistemas de comunicaciones, se reemplazan los sistemas de conducción nocturna por sistemas pasivos para el conductor, se instalan lanzadores fumígenos compatibles con los de la familia TAM, y se revisa el sistema QBN (Químico, Bacteriológico y Nuclear).

A su vez, el personal asignado al CRMC, en su mayoría proveniente de la Escuela de Suboficiales Sargento Cabral, realizaría una pasantía de dos años para luego ser destinados a unidades operativas, donde su misión, además de ofrecer la experiencia de haber participado de la entera reconstrucción de los vehículos, implicaba el adiestramiento al personal de la unidad para aplicar nuevos procedimientos de trabajo.

Los vehículos terminados eran enviados a la pista de pruebas donde un equipo de especialistas realizaban exhaustivas evaluaciones sobre cada vehículo con el fin de cumplir con todas las premisas del programa, si era necesario, los vehículos eran devueltos a las instalaciones del CRMC para realizar los ajustes y trabajos necesarios.
Un rasgo característico de los vehículos de la serie A2, en origen, es un soporte con cuatro fumígenos que se ubican a proa. Los vehículos llegados al país en los años 90’s estaban dotados del soporte, pero no de los fumígenos. Cuando se inicia el proceso de conversión, el CRMC dotaría a todos los vehículos de la serie A1 que carecieran de este sistema, pero en este caso, el sistema argentina contaría con tres morteros fumígenos idénticos a los de los vehículos de la familia TAM. Se evaluó emplear el sistema con cuatro fumígenos como en el original norteamericano, pero se decidió por dotarle de solo tres por batería, una a cada lado de la trompa del vehículo.
También se modificaría el sistema de iluminación externa para la conducción. Del lado derecho de la trompa hay un soporte con un faro de iluminación convencional y otro infrarrojo, mientras que del lado izquierdo se encuentra un faro de formación nocturna, uno infrarrojo y otro convencional. En la modificación de todos los vehículos se procedió a reemplazar los faros de conducción por infrarrojos por faros de iluminación convencional, puesto que, al dotarle de sistemas de visión nocturna pasivos al conductor, el sistema básico quedó obsoleto e innecesario.
A su vez, de forma local se desarrolló un alternador de 140 amperes que reemplaza al original de 100 amperes. Lo interesante es que dicho sistema no supuso modificaciones en el cableado, por lo cual en caso de necesidad puede ser reemplazado nuevamente por el sistema de fábrica y así mantener una total compatibilidad logística en operaciones OTAN, en caso de que ello fuese requerido.
Las modificaciones también se hicieron estándar para los vehículos puestos de comando (VCPC) M-577, los cuales fueron transformados al estándar A2 con todas las modificaciones antedichas, excepto los fumígenos, siendo destacable que el cajón destinado al transporte del aire acondicionado para los equipos de comunicaciones, quedó vacío y se ocupa para el transporte de enseres de la tripulación o redes miméticas.
Cabe destacar que los 25 M-106A1 portamorteros (VCTM) arribaron al país sin el mortero de 106,7 mm, por lo que probablemente la gestión de los mismos fue realizada después del estudio de su modificación a los requerimientos argentinos.

Los vehículos recibieron toda la modificación al estándar A2 al mismo tiempo que se hicieron los trabajos necesarios para que pudiese disparar con el mortero FM 120LR (Liviano Reforzado) de 120 mm, que reemplazaba a la pieza M30 norteamericana. Ello supuso realizar adaptaciones de distinta índole, incluyendo la reconfiguración de la cámara de combate nuevos arcones de munición de acceso rápido.
Durante los trabajos de recuperación de la línea M-113, ocho vehículos, presumiblemente M-113A1, fueron transformados en VCTM mediante la realización de las mismas modificaciones que los vehículos originales, con ello, el número de morteros autopropulsados es de 33 unidades entre M-106A2 y M-113 modificados.

Buscando un M-113 VCTP

Prototipo M-113A2 con cañón de 20 mm, el proyecto resultó complicado en lo operativo y fue cancelado. (Foto: SAORBATS)

En los años 70’s el Ejército Argentino emprendió un ambicioso programa de mecanización que lo transformó en el quinto país del mundo en desarrollar su propio IFV (Infantry Fighting Vehicle) o, como sería denominado localmente, Vehículo de Combate Transporte de Personal, el TAM VCTP. La introducción del TAM-VCTP supuso un hito trascendental a nivel americano. (6)
En los años 90’s, teniendo en cuenta la alta mecanización que estaba alcanzado el EA, transformar al M-113 en un VCTP no era una idea descabellada, al contrario, se podría decir que era una necesidad. Por lo cual se encargó a CITEFA (Comisión de Investigación y Tecnología de las FFAA) el desarrollo de un programa para dotarle de dicha capacidad, mediante una torre estabilizada armada con un cañón de 20 mm.
A fines de los 90’s se inició el programa que buscaba desarrollar una torreta monoplaza estabilizada y armada con un cañón de 20 mm. Según lo comunicado entonces por CITEFA y el EA, “La torreta permitía el correcto emplazamiento del arma, sus sistemas y sus mecanismos de movimiento de giro y elevación, brindando la protección necesaria al apuntador y aumentando la potencia de fuego del vehículo de combate.”
Con ello se pretendía lograr incrementar la potencia de fuego del VC M-113, siendo seleccionado el cañón Rheinmetall Rh 202 Rh-202 del TAM VCTP. También se esperaba que se incorporaran sistemas de estabilización y visión nocturna.
Si bien el proyecto, y el prototipo, parecían elementos de gran validez, el vaciamiento de la capacidad pesada industrial y la complejidad a la hora de trabajar con blindajes de aluminio aconsejó a CITEFA ofrecer una solución a bajo costo que no supusiera realizar el corte en la parte superior del casco.
Por tal motivo, la torre diseñada se componía de dos piezas, la inferior tenía los sistemas de giro de la torre, mientras que la superior tenía los sistemas ópticos, el armamento y el sistema de alimentación. Ambas piezas se unían a través de la escotilla original del artillero y el conjunto era manejado por un joystick que permitía el giro de la torre y la elevación/depresión del armamento principal.
La estrechez del diseño, devenido de la imposibilidad de realizar el corte, junto con otros motivos menos técnicos, llevaron a la cancelación del proyecto cuando ya se habían construido, al menos, cuatro torres.

M-113A2: Blindajes y armamento

Los M-113A1 daneses y los VCC-1 “Camillino” italianos fueron de los primeros vehículos de la familia M-113 en emplear el blindaje EAAK a mediados de los 90’s.

Uno de los principales defectos del M-113 fue siempre el espesor de su blindaje, pero a principios de los años 90’s, con el advenimiento del llamado “Nuevo Orden Mundial” tras la caída de la Unión Soviética y la aparición de los denominados “conflictos asimétricos”, la necesidad de realizar misiones de paz bajo mandato de la ONU supuso la aparición de nuevas amenazas en teatros de operaciones que eran considerados como marginales.
Es así que en 1993 aparece el blindaje EAAK, diseñado por la empresa israelí Rafael y que en octubre de ese año comenzó a ser producido por FNC (ahora conocida como Marvin Land Systems) y a partir de 1994 el sistema comenzó a ser ofrecido para su instalación en vehículos como el M-113. A partir de entonces, decenas de empresas han desarrollado sus propios kits de blindajes adicionales para ofrecerlos en el prometedor mercado de modernizaciones de esta familia de vehículos.
Otra opción es la que presentó KMW en LAAD 2011, que entre otras soluciones, incluía una variante actualizada del blindaje EAAK. Entre las variables se puede contar con las distintas propuestas de la empresa turca FNSS que, fuera de lo que significa la modernización integral conocida como M-113A4, ofrece la incorporación de blindaje adicional modular. Dicha modernización ha sido aplicada a 300 M-113 del Real Ejército de Arabia Saudita.
En cuanto al armamento, las opciones son de lo más variadas y en todas ellas los beneficios son de gran importancia para la mejora de la potencia de fuego de los vehículos, incluso cuando los calibres de las armas empleadas sean ligeros. (8)
En muchos ejércitos se ha optado por soluciones tradicionales de ametralladoras de 12,7 mm como estándar para los transportes de personal, aunque también se dan casos en los que los medios armados con RWS con ametralladoras, conviven con otros vehículos artillados con torres armadas de cañones de 25 o 30 mm, ya sea en las mismas unidades, o bien en organizaciones bien diferenciadas, hay ejemplos puntuales donde los vehículos con armamento pesado se utilizar para apoyo de fuego. (9)

Conclusiones

Una opción de bajo costo podría ser parecida a la presentada por KMW, con el blindaje EAAK, a la que se podría agregar una RWS. (Foto: Internet)

Por los próximos 20 años es muy probable que los transportes de personal M-113A2 continúen siendo la basa de la infantería mecanizada del Ejército Argentino, por lo que, habiéndose realizado su íntegra recuperación mecánica, pensar en una modernización que suponga mejorar su capacidad de combate sería lo más apropiado, y ello no afectaría la planificación programada de su sucesor, que se prevé que sea un blindado del tipo 8×8. (10)
Un nuevo programa de modernización podría realizarse con la finalidad de disponer de un VCTP que disponga de una adecuada protección y que esté debidamente armado. El blindaje debe ser capaz de resistir proyectiles de, como mínimo, 14,5 mm y contra explosiones cercanas. (11)
Las opciones de blindaje, en el caso argentino, podrían ser más que nada los clásicos kits de blindajes pasivos, ya sean láminas de blindaje adicional convencional, o bien blindaje espaciado laminado, como las distintas opciones que puede ofrecer la industria israelí con la que tan buenas relaciones se tienen, particularmente ahora con el programa TAM 2C, u otras opciones menos tradicionales como las ofrecidas por la industria turca, entre otras.
Sobre lo referido al armamento, lo ideal sería compensar la disminución del personal en los RIMec, derivada de la transformación del Ejército en una fuerza con tropas de servicio voluntario, siempre menos numeroso, con un incremento de la potencia de fuego.
En primer lugar, la opción de más bajo costo podría ser la de equipar con torres de control remoto con ametralladoras de 12,7 mm, que no supondrían un programa demasiado oneroso y que podría ser muy fácilmente afrontado, en el aspecto técnico, incluso por los talleres de las Bases de Apoyo Logístico de las divisiones, con lo que simultáneamente se adiestra al personal asignado a su mantenimiento.
Las opciones israelíes, en este caso podrían ser las Remote Wapons Stations (RWS) de las series “Samson”, ya sea la mencionada “Samson Mini” o la “Samson Dual” que ofrece distintas alternativas. En el caso de IWI (Israel Weapons Industries), se podría optar por el sistema adquirido por Filipinas, conocido como Overhead Remote Control Weapons Station (ORCWS).
Si bien el armamento es el mismo que el actual – una ametralladora del calibre .50 – el hecho de que las torres estén estabilizadas y dotadas de sistemas ópticos para su puntería, sumado a que el artillero no quedaría expuesto, significaría un beneficio sustancial, no solo por el incremento de la precisión, sino por la reducción del consumo de municiones que eso supondría.

Una opción ideal, aunque ambiciosa, sería como la ofrecida por FNSS de Turquía, con la torre “Saber 25” con cañón de 25 mm. (Foto: FNSS)

Siendo un poco más ambiciosos y resucitando los requerimientos que llevaron al proyecto de CITEFA dotar al M-113 con una torre monoplaza, o del tipo RWS, también supondría la posibilidad de que la misma pueda ser aplicada a los transportes de tropa de la serie TAM VCTP, los cuales, tarde o temprano deberán ser modernizados.
Las opciones podrían ser las torres RWS “Samson Mk.I” con cañones de 25 o 30 mm, con la opción de que algunos vehículos dispongas de lanzadores de misiles antitanques “Spike” incorporados, o bien las torres monoplazas del tipo “SharpShooter” o “Sabre 25”, entre otras, ofrecidas por la empresa turca FNSS.
Sin lugar a dudas, el transporte de personal M-113, y todos sus derivados, podrán disfrutar de su modernización por muchos años más, pero sería conveniente poder integrarles verdaderos paquetes de modernización que mejoren sus capacidades de combate.
En este punto, hablamos de no menos de 224 modificaciones y debemos analizar que la industria local está plenamente capacitada para ofrecer opciones de modernización, sin embargo, la misma requeriría de la sociedad con empresas extranjeras para el suministro del armamento y equipos de puntería. Al mismo tiempo, como viene sucediendo desde hace décadas, sin el debido interés y apoyo político serio en la industria de Defensa, cualquier programa estaría sujeto a su cancelación por los caprichos del gobierno de turno.


Referencias:
(1) Hay muy poca información al respecto, pero a mediados/fines de los 60’s GNA recibió un lote de 40 M-113 y M-113 ACAV que empleó cortamente hasta que, en 1973, transfirió todos 39 de ellos al EA. El restante quedó como monumento, tratándose de un M-113 ACAV.
(2) “Blindados Argentinos de Uruguay y Paraguay”; Ricardo Sigal Fogliani; Editorial Ayer y Hoy, 1997. Pag.67
(3) De los cálculos del autor se desprenden que en el periodo 1966 – 1968 arribaron 160 M-113 y 17 derivados para el EA y 40 para GNA. A estos 217 vehículos se le sumarían los 200 M-113A2 y 56 derivados arribados entre 1992 – 1999, haciendo un número global de 473 vehículos, que es el número más cercano a las 470 unidades que normalmente se dan como recibidas por Argentina.
(4) El proyecto de automatización de los cañones Oerlikon GAI-BO.1 de 20mm al parecer fue suspendido y los cuatro vehículos M-113 modificados fueron finalmente desarmados.
(5) Revista “Ares” (Año 2 – Diciembre 2006), “Centro de Reparación, Modernización y Conversión VVC M113”; Hugo Bianucci.
(6) Argentina desarrolló su propia doctrina de forma contemporánea con Alemania (Marder IFV), Francia (AMX-10P), la Unión Soviética (BMP-1) y Estados Unidos (M-2 “Bradley”), adaptándola a la realidad y necesidades argentinas.
(7) El blindaje EAAK (Enhanced Applique Armor Kit) fue desarrollado por la empresa israelí RAFAEL Armament Development Authority Ltd para ser montado en los AAVP-7 del USMC a partir de octubre de 1993. El kit luego fue exportado, ya sea por Rafael o FMC/Marvin, a diversos ejércitos del mundo.
(8) Actualmente las RWS más difundidas están equipadas con ametralladoras de 12,7 mm, pero las hay de 7.62 mm, que si bien mantienen calibres ligeros y medios, ganan en precisión. De la misma forma, los cañones de 20 mm, como los usados en Argentina por los TAM VCTP, han dado paso a las piezas de 25 y 30 mm, principalmente.
(9) El US Army la RWS “Samson Mini” con ametralladora de 12.7 mm en sus transportes de personal M-1128 “Stryker”. Turquía combina transportes de personal con MG de 12.7 mm junto con VCTP dotados de torres con cañones de 25 mm. Filipinas recientemente introdujo M-113 modernizados con torres de 12.7 mm y M-113 de apoyo de fuego con torres con cañones de 30 mm.
(10) Hace décadas que el EA busca incorporar un VCTP de tracción 8×8 para misiones de paz y posterior reemplazo del M-113. Debido a los plazos que supone, de producirse, la incorporación de dichos vehículos, la convivencia de ambos modelos se producirá por muchos años hasta el reemplazo final.
(11) Tomamos como bases los requerimientos de protección balísticas de las normas STANAG 4569 Nivel 4, como en el caso del kit EAAK en sus últimas versiones, brindando cierta protección contra munición de 14,5 mm y explosiones cercanas de artillería e IED (Improvised Explosive Device).

Fuentes: Artículo de investigación realizado por Marcelo J. Rivera (Dintel GID 2017 ©). Se agradece la colaboración de Esteban Brea, Andrés Rangugni y Mario Corvalán. Prohibida su reproducción salvo autorización expresa del autor.

– Revista “Ares” (Año 2 – Diciembre 2006; ISSN-1669 -733), “Centro de Reparación, Modernización y Conversión VVC M113”; Hugo Bianucci; (Págs. 44 a 52).
– Archivos SAORBATS – Ejército Argentino; Christian Villada
– Archivos Dintel GID – Ejército Argentino; Marcelo J. Rivera
– Archivos Dintel GID – Ejército Argentino/COLOMA; Esteban G. Brea
– Archivos Dintel GID – Ejército Argentino/COLOMA; Andrés H. Rangugni
– https://en.wikipedia.org/wiki/James_M._Gavin
– http://s3.zetaboards.com/Defense_Philippines/topic/831714/2/
– http://www.army-technology.com/contractors/armoured
– http://ukarmedforcescommentary.blogspot.com.ar/2012/06/day-of-tanks.html
– http://defense-update.com/products/l/l-vas.htm
– http://www.ferreamole.it/images/vcc1/vcc01.htm
– http://www.army-guide.com/eng/product3858.html
– https://www.fnss.com.tr/en/products#weapon-systems
– https://www.fnss.com.tr/en/product/saber-25
– https://www.fnss.com.tr/en/product/m113-modernization
– https://www.fnss.com.tr/en/product/m113-modernization/m113-variants
– https://topwar.ru/82389-turciya-moderniziruet-saudovskie-btr-m113.html
– http://www.rafael.co.il/4490-736-EN/Marketing.aspx
– http://www.rafael.co.il/5700-744-en/Marketing.aspx
– http://www.rafael.co.il/5698-742-en/Marketing.aspx
– https://en.wikipedia.org/wiki/STANAG_4569
– https://rhk111smilitaryandarmspage.wordpress.com/orcws/