La Fuerza Aérea de Rusia aprende de la experiencia en Siria

Imagen del 10 de septiembre de 2015, un Su-34 “Fullback” lanza bombas guiadas KAB-500S-E sobre blancos en Raqqa y Aleppo. (Foto: Captura video oficial MdD de Rusia)

Por: Marcelo J. Rivera (Dintel GID)

Según informaba la prensa rusa, de la que se hizo eco Air Recognition, la Fuerza Aérea de Rusia está desarrollando nuevas técnicas de ataque aéreo basándose en las experiencias obtenidas en las operaciones en Siria. “Esta es una experiencia invaluable, la valoramos y la aplicaremos en el futuro”, dijo Viktor Bondarev, comandante en jefe de las Fuerzas Aeroespaciales rusas.

Teniendo en cuenta la experiencia adquirida por los militares rusos en Siria, se ha ajustado el entrenamiento de combate de los pilotos rusos y el sistema diseñado para entrenar a los cadetes, informó la agencia de noticias rusa RIA Novosti citando a Bondarev.

Bondarev también señaló que la modernización del sistema de reconocimiento militar continúa, y añadió que las Fuerzas Aeroespaciales rusas recibieron recientemente más de 100 aviones y unos 300 helicópteros. También elogió a los pilotos rusos, diciendo que “hacen historia con su trabajo militar y dedicación”.

La Fuerza Aérea Rusa (FAR) tuvo sus primeras operaciones modernas en Afganistán (1979 – 1989) y sus experiencias fueron particularmente aprovechadas durante el conflicto de Chechenia (1994 – 1999), conflicto que permitió elaborar nuevas tácticas, técnicas y doctrinas debido a los avances tecnológicos que pudieron ir siendo incorporados. Las operaciones en Georgia en 2008 poco aportaron debido a que se trató de otro conflicto que, aunque convencional, fue de baja intensidad, de muy corta duración y con una supremacía en todos los niveles, así y todo, se obtuvieron valiosas experiencias antes, durante y después.

Sin embargo, la FAR, y en general las FFAA rusas, tienen un relativo retraso doctrinal, aún bajo los estándares rusos, y que muchas veces está marcado por la falta de recursos de los años 90’s

Es así que las operaciones en Siria, que se iniciaron en el año 2015, comenzaron con gran cobertura mediática, empleando los últimos medios disponibles, como el Su-34 “Fulback” y una gran panoplia de armas guiadas, como las bombas de guía por GPS/INS KAB-500S-E o los misiles Kh-25L y Kh-29L. Se dio prensa al empleo del nuevo sistema de navegación y ataque SVP-24 “Gefest”, que brindaba una gran precisión a la hora de emplear armamento convencional, y se hizo empleo de los misiles de crucero “Kalibr”, de lanzamiento naval, para complementar los ataques aéreos.

No parecería haber nada extraño hasta aquí, solo que cuando las cámaras comenzaron a desviar su atención y las operaciones rusas en Siria fueron ganando en intensidad, el empleo de armamento guiado fue reduciéndose hasta que durante muchos meses las imágenes ofrecidas por la prensa rusa mostraban a aviones Su-24 “Fencer” y Su-25 “Frogfoot” utilizando bombas de caída libre, particularmente las de las series FAB-100 (-M-46), FAB-250 (-270, -M46 y -M62) y FAB-500 (-M54 y –M62), además de las bombas de fragmanetación OFAB-250 y OFAB-500.

Su-25 “Frogfoot” armado con bombas FAB-250 en la base de Latakia, Siria. El empleo de armas no guiadas fue superior al de las armas guiadas. (Foto: MinDef Rusia)

Las armas guiadas continuaron siendo empleadas, pero en una proporción bastante inferior, lo que permite trazar ciertos paralelismos con la operación “Tormenta del Desierto” lanzada contra Irak en 1991, donde el armamento guiado fue de alrededor del 50/60% del total empleado. Tal vez estamos más acostumbrados a observar las operaciones Occidentales, donde desde hace unos 20 años prima el empleo, casi de forma exclusiva, de armamento guiado por láser, GPS, etc.; siendo tal vez la razón del mentado atraso doctrinal ruso bajo la óptica occidental.

Cierto es que Rusia está aprovechando la experiencia en Siria como un paso adelante en todo lo relacionado a la evolución no solo de sus doctrinas y adiestramiento, sino también en el desarrollo y empleo de armamento guiado, sin ir más lejos, las modernizaciones previstas para los bombarderos Su-34 “Fullback” y los cazabombarderos Su-30SM “Flanker” incluyen la integración de nuevas armas de ataque a suelo. Armas que, posiblemente, puedan incrementar la precisión que las actuales han mostrado no tener.

Es muy probable que estemos presenciando el ingreso de la Fuerza Aérea Rusa al Siglo XXI, abandonando ya la continuación de proyectos de la Guerra Fría y la continuación del impulso brindado a una nueva gama de armamentos de nuevo diseño y que están siendo desarrollados y evaluados en Siria, el actual laboratorio para la evaluación de nuevas doctrinas y armas, como lo fue en su momento Afganistán.

Fuentes: Air Recognition (http://bit.ly/2wJ0Gzf)