Frisian Flag 2017

Entre el 27 de marzo y el 7 de abril tenía lugar uno de los ejercicios más grandes de Europa, con la participación más de 50 aviones de combate pertenecientes a siete naciones de la OTAN, incluyendo al país anfitrión, Holanda, los otros seis países participantes fueron Alemania, Bélgica, Estados Unidos, Francia, Portugal y Reino Unido.

A grandes rasgos, el ejercicio suponía dos semanas de entrenamiento intenso, donde los pilotos realizaban dos salidas diarias durante se periodo, operando desde Leewarden, base del 322º Escuadrón de la Real Fuerza Aérea de Holanda (Koninklijke Luchtmacht, o KLu), cuya función es la de cumplir con la tarea TACTES (Tactical Training Evaluation and Standardization).

El despliegue de los países de la OTAN en una infografía distribuida por el Ministerio de Defensa holandés. (Foto: Ministerie van Defensie)

Frisian Flag

Su nombre sigue está derivado de los ejercicios de similares características realizados en EEUU (“Red Flag”) y Canadá (“Maple Flag”), aunque la parte distintiva del ejercicio holandés es que lleva el nombre de la provincia de Frisia (Friesland en holandés) ubicada en el norte de Holanda, y de ahí la designación “Frisian”.

La elección de la base aérea de Leeuwarden es obvia: está ubicada muy cerca de una gran zona de ejercicios sobre el Mar del Norte que asegura que los aviones de combate no pierden tiempo al volar hacia y desde el área de práctica. En su mayor parte se encuentra por encima del Mar del Norte; sin embargo también incluye la parte norte de Holanda, así como partes de Alemania y Dinamarca en una zona que cubre 120 a 180 milas náuticas (o sea, 220 a 330 kilómetros).

Cooperación internacional

El objetivo del ejercicio es poner enfásis en la cooperación internacional, particularmente en el ámbito OTAN. Los pilotos se entrenan para llevar a cabo misiones de combate complejas, incluidas las misiones de defensa aérea, atacar objetivos en tierra, la eliminación de objetivos estáticos o dinámicos en el suelo o en el mar y la protección de otras aeronaves, por ejemplo los aviones de alerta temprana E-3 “Sentry”.

En las misiones de defensa aérea es el objetivo denegar a los caas enemigos el acceso a un área en particular. Las misiones de ataque a suelo implican que los cazas actúan de forma preestablecida o en colaboración con las unidades del Ejército o de la Marina (conocido como “Forward Air Controllers” o FAC). Después de cada misión sigue una evaluación, donde se realiza un análisis pormenorizado, evaluando las tácticas utilizadas y los resultados obtenidos, realizándose ajustes si es requerido.

Las operaciones modernas se ejecutan con precisión, debido a las limitaciones establecidas por el Derecho Internacional, a fin de evitar el llamado “daño colateral”, con las consecuencias humanitarias y políticas que ello trae aparejado. En este contexto es donde “Frisian Flag” se destaca, es decir, en la precisión de las misiones y el manejo, a nivel planificación y ejecución, de las “Rules of Engagement” (ROE), que son las que, convenidas internacionalmente, fijan los límites de una fuerza militar durante las acciones bélicas.

Otro aspecto importante es desarrollar habilidades de liderazgo entre los participantes. Un gran ejercicio y internacional ofrece la oportunidad de pensar en las misiones en un contexto más amplio, desarrollarlas y ponerlas en práctica. Por lo tanto, proporciona los conocimientos adquiridos durante el ejercicio, que se han desarrollado las habilidades necesarias en las misiones reales de modo que se puede aplicarlos en la práctica.

Las misiones en los últimos años, muestran claramente la importancia de la cooperación entre las naciones integrantes. Ejemplos recientes incluyen la misión “Baltic Air Policing”, donde Holanda desplegó cuatro cazas F-16 en Lituania, entre enero y abril de 2017, para proteger el espacio aéreo de los Estados bálticos, o bien las misiones voladas sobre Siria e Irak para atacar al Estado Islámico (Daesh o ISIS), en todos los casos dentro de un contexto de fuerzas multinacionales.

El ejercicio “Frisian Flag” busca aprovechar todas las posibilidades de empleo de los distintos aviones de combate, coordinando el trabajo cooperativo y permitiendo que los pilotos de combate de la OTAN se encuentren lo suficientemente preparados para enfrentar cualquier tipo de misión actual y futura, con un alto grado de profesionalismo.

EATC y EART

Desde septiembre 1 2010 se ha situado en la base aérea holandesa de Eindhoven el “European Air Transport Command” (EATC). Es un consorcio europeo formado por siete fuerzas aéreas en las áreas de transporte y reabastecimiento en vuelo. Los países participantes son los Países Bajos, Bélgica, Luxemburgo, Alemania, Francia, España e Italia. El EATC ha invertido mucho desde su creación en la mejora de cooperación internacional y el aumento de la compatibilidad de los equipos entre las siete naciones participantes. Mientras tanto, se planifican, realizan y controlan desde Eindhoven, las misiones de casi 200 aviones con el objetivo usar la capacidad escasa de forma más eficaz y eficiente posible.

De las 200 aeronaves, el EATC sólo tiene acceso a diecinueve aviones de rebastecimiento en vuelo. Lo que hace la situación más compleja, es que se hace uso de seis distintos tipos de aviones. Además, las distintas fuerzas aéreas europeas utilizan tanto el sistema de “flying boom” (o “Pértiga”), como el sistema “drogue and hose” (“Sonda y Canasta”). La fuera aérea Italiana tiene acceso a ambos sistemas con sus KC-767 y a corto plazo se añadirá un nuevo tipo de avión, el Airbus A-400M. Este nuevo avión de transporte europeo ya está configurado para ser fácilmente utilizado como avión cisterna mediante dos barquillas de reabastecimiento (“sonda y canasta”).

Tener en servicio dos sistemas de repostaje en vuelo tan difundidos,  y en tantas plataformas diferentes, implica un arduo trabajo y en algunos casos la flota de aviones cisternas se encuentra algo limitada y exigida, toda vez que es muy necesario que todos los pilotos de la OTAN tengan la debida certificación en esta crucial maniobra.

Un piloto de Eurofighter “Typhoon” de la Luftwaffe tiene la certificación para realizar el repostaje desde un avión cisterna Airbus A-310 de la misma fuerza, pero eso no significa que un piloto de “Typhoon” de la Fuerza Aérea de Italia también pueda hacerlo, ya que este país opera un avión diferente para esas misiones.

Sin embargo, se dan casos como el que un piloto de F-16 holandés puede repostar desde los KDC-10 de la KLU, sin embargo, ello no significa que pueda hacerlo desde un KC-10 de la USAF, pese a que básicamente se trata del mismo avión.

Es por ello que se aprovecha a realizar la mayor cantidad de entrenamientos en este tipo de misiones, para que todas las tripulaciones conozcan la forma más adecuada de llevarla a cabo, tanto en el avión cisterna, como en el avión receptor. Claramente, en situaciones de conflicto real, las condiciones se vuelven más flexibles.

Durante las dos semanas del ejercicio “Frisian Flag” se realizó el importante ejercicio “European Air Refueling Training” (EART) , el cual tenía lugar desde la base aérea de Eindhoven. Aviones de reabastecimiento de combustible de cuatro países tendrían una de las pocas oportunidades para repostar los más diversos tipos de aviones de caza y de diversas nacionalidades.

Holanda participaría con un KDC-10, Alemania traería uno de los Airbus A-310MRTT, Francia hizo lo propio con un venerable C-135FR e Italia desplegaría un KC-767. La principal función del ejercicio era la de proporcionar combustible a los cazas participantes de “Frisian Flag”, contribuyendo a extender la autonomía de los mismos. La ventaja de los ejercicios EART es la de compartir las experiencias entre los distintos participantes y examinar el manejo de situaciones complejas, como es el hecho de tener que planificar operaciones de apoyo en un ambiente de guerra aérea moderna.

Tampoco es frecuente encontrarse una situación con tantos aviones operando simultáneamente, al mismo tiempo que hubo posibilidades de realizar prácticas de maniobras de repostaje entre los distintos modelos de aviones de repostaje en vuelo (“tanker – tanker rendezvous”). Dicha acción no es para nada fácil, puesto a que implica que estos grandes aviones vuelen muy cerca para realizar el repostaje, tarea para nada sencilla debido a las turbulencias que causan.

Theather Security Package (TSP)

Como broche de oro, por tercer año consecutivo, se realizaría el ejercicio Theater Security Package (TSP) de la USAF, el cual consiste en el despliegue de los 122nd y 159th Expeditionary Fighter Squadrons (EFS). Con alrededor de 300 personas y doce cazas F-15C “Eagles”, pertenecientes a las Louisiana ANG (Air National Guard) y Florida ANG, el despliegue norteamericano se produjo hacia Leewarden para llevar a cabo entrenamiento de vuelo junto con aliados de la OTAN con el objetivo de reforzar la interoperabilidad y la mejorar la seguridad regional.

Según el Lt. Col. Daniel Fischer, comandante del 122ns EFS, “Estamos construyendo lazos con nuestros aliados de la OTAN y queremos ver lo que estos otros países pueden hacer, cómo podemos integrarnos mejor con ellos, mostrarles lo que nosotros podemos hacer y luego ver las lecciones aprendidas y mejorar”, agregando que: “El objetivo de “Frisian Flag” es mejorar las capacidades entre los múltiples países participantes. Una vez concluido el mismo, nosotros nos desplegaremos en distintas bases europeas de la OTAN durante, aproximadamente, seis meses”. Los primeros tres meses los hombres de Louisiana asumen la tarea, y los últimos tres meses la gente de Florida. Después de su despliegue temporal en la base aérea de Leeuwarden, volarán a aeródromos militares en Europa del Este, como por ejemplo a Graf Ignatievo en Bulgaria.


Fuentes: 

  • https://www.defensie.nl/organisatie/luchtmacht/nieuws/2017/03/27/jachtvliegers-trainen-voor-luchtoverwicht-tijdens-frisian-flag
  • http://www.eatc-mil.com
  • http://www.usafe.af.mil/News/Article-Display/Article/1130556/theater-security-package-arrives-in-europe/

 

EART 2017: Shell en Esso in de lucht | Fotolongread