Entrega de Uniformes y Jura de Fidelidad a la Bandera en Prefectura Naval Argentina

Por Esteban Brea

Esta ceremonia estuvo presidida por el Prefecto Nacional Naval, Prefecto General Eduardo Scarzello y el Subprefecto Nacional Naval, Prefecto General Hugo Ilacqua. (Foto: Esteban Brea)

El pasado 19 de mayo tuvo lugar en la sede de los institutos de Formación de la Prefectura Naval Argentina (PNA), Zárate, Buenos Aires, una ceremonia donde los cadetes, aspirantes y marineros recibieron sus uniformes, sables cortos e insignias y posteriormente juraron lealtad a la Bandera.

La misma estuvo presidida por el Prefecto Nacional Naval, Prefecto General Eduardo Scarzello, quien fue acompañado por el Subprefecto Nacional Naval, Prefecto General Hugo Ilacqua y la plana mayor de la institución.

La misma tuvo su inicio cuando el Prefecto Nacional Naval hizo su ingreso y saludo a los efectivos formados. Seguidamente la Banda de Música de la PNA interpretó las estrofas del Himno Nacional Argentino.

Posteriormente el director de los Institutos de Formación, Prefecto Mayor Rogelio Gustavo Pellegrino hizo uso de la palabra para referirse al motivo de esta ceremonia de la siguiente manera, “La historia se repite y una vez más concurrimos a uno de los actos más emotivos en la vida de un Prefecturiano, este ámbito educativo donde nace y comienza a forjarse el servidor público de nuestra institución, es el marco de un cuadro compuesto por nuestras autoridades, sus seres queridos y ustedes como figuras centrales.

El Director de los Institutos de Formación, Prefecto Mayor Rogelio Gustavo Pellegrino al momento de su alocución. (Foto: Esteban Brea)

Aquí con la totalidad de los alumnos presentes, de las Escuelas de Oficiales y Suboficiales nos complace asistir a la celebración de tres hechos trascendentales, el vestir por vez primera el uniforme que los identifica como miembros de la institución, el recibir los cadetes el sable corto, los aspirantes a Cabo Segundo las insignias de grado y el tener el altísimo honor de prestar juramento de fidelidad a la Bandera Nacional. Cadetes y Aspirantes hoy no es un día más en vuestras vidas, este día permanecerá por siempre vivo en vuestros corazones, se los aseguro, a partir de hoy ustedes vivirán la emoción de vestir este uniforme que han honrado tanto los padres de nuestra institución, como nuestros camaradas caídos en cumplimiento del deber, sentimiento que ahora es compartido por todos nosotros.

Luego de pasar una rigurosa y exigente selección los hemos recibido aquel 22 de febrero conformando un conjunto heterogéneo de costumbres fácilmente reconocibles por sus tonadas representando los 24 distritos que conforman nuestra república. Respetamos y fomentamos esa diversidad cultural porque de ella se nutre nuestro acerbo institucional, enriqueciéndolo mientras se transmite la tradición Prefecturiana generación tras generación, de promoción en promoción. Quienes ahora están aquí formados han llegado con mucho esfuerzo, tanto que algunos debieron tomar otros rumbos en los caminos de la vida, ya saben ahora de que se trata el servicio, ya entienden el valor del trabajo en equipo, ya conocen el sentimiento de pertenencia, ya tienen otro estilo de vida, ya hablan entre si de otro modo, ya se visten igual entre ustedes y ya viven respetando los reglamentos de la institución, por eso hoy al verlos unidos, seguros y firmes, también ansiosos y emocionados tengo la certeza de interpretar vuestras sensaciones de orgullo y alegría, así como sus actitudes de responsabilidad y madurez, porque el uniforme que lucen les otorga esa identidad institucional para sentirse definitivamente cadetes y aspirantes de la Prefectura Naval Argentina.

Sean concientes de que ahora el compromiso que significa prepararse para ser funcionarios públicos, eficientes e idóneos en el cumplimiento de la Constitución Nacional y de las leyes de la República, por lo tanto, vistan el uniforme de la patria con valentía y corrección porque con el servirán a la Nación defendiendo el bien común y respetando la ley, tal como lo hicieran nuestros antecesores.

El sable corto que recibirán hoy los cadetes de primer año es el símbolo de la conducción y autoridad que se otorga al personal superior de la Prefectura, conducción que debe ser medida, justa y equilibrada y autoridad que debe ser profesada dentro del marco jurídico que establece la Constitución. Preceptos deberán tener presente en todo momento y en cada acción que realicen como integrantes de la Prefectura.

Las insignias que entregaremos a los aspirantes de primer año representan haber superado un nivel de formación Prefecturiano que los posiciona como hombres y mujeres instruidos para el servicio de la Nación, iniciando con ello el trayecto formativo para ser suboficiales de la Prefectura Naval Argentina.

El Prefecto Nacional Naval realiza la entrega testimonial del sable cortos a un cadete de primer año. (Foto: Esteban Brea)

Cadetes y Aspirantes de primer año, les reitero, hoy participarán de uno de los acontecimientos de mayor honra para un ciudadano argentino, jurar fidelidad a la Bandera de la Patria, ustedes mejor que nadie saben el valor de haber legado hasta aquí, es muy importante que comprendan plenamente que el momento que hoy vivirán los engrandece como personas y los califica como patriotas convirtiéndolos en fieles custodios del pabellón nacional y de los valores que representa. A vuestros familiares y amigos les digo que en estos institutos nos empeñamos en formar profesionales imbuidos en principios éticos basados en el estado de derecho con el objetivo de servir a la sociedad que nos contiene con la premisas primordiales de las actividades que son los ejes fundamentales en la labor diaria Prefecturiana, tales como la preservación de la vida y de la navegación, la protección de los buques y los puertos, la prevención de la contaminación de las aguas, el resguardo de la seguridad de los ciudadanos y la prevención y respuesta a la violación de las leyes.

Invertimos todo nuestro esfuerzo para que estos jóvenes se integren a la sociedad con un gran compromiso, alta capacitación y suma responsabilidad, es por eso que al término de esta emotiva ceremonia con gran orgullo la Prefectura abre sus puertas para mostrarles algunas de las numerosas tareas que llevamos a cabo desde Andresito hasta la Antártida, y desde los lagos cordilleranos hasta el límite de nuestra Zona Económica Exclusiva a casi 400 kilómetros de las costas y del océano Atlántico.

A ustedes señores padres presentes física o espiritualmente vaya mi especial reconocimiento porque siempre han estado acompañando, alentándolos y protegiéndolos y por supuesto agradecerles por confiar en la Prefectura al entregar al ser más preciado que poseen, sus hijos.

El abanderado y sus escoltas trasladan el Pabellón Nacional frente a la formación instantes antes de producisrse la jura de fidelidad a la Bandera. (Foto: Esteban Brea)

Finalmente pido a nuestra patrona, la Virgen Stella Maris y por su intercesión a Dios Padre, la protección para todos nosotros en este inolvidable día, muchas gracias.”

Seguidamente el Capellán de la PNA, presbítero Diego Julio Tibaldo pronunció una invocación religiosa y bendijo sables cortos, insignias y uniformes de cadetes y aspirantes.

Tras ello el Prefecto y Subprefecto Nacional Naval realizaron la entrega testimonial de sables cortos a cadetes y aspirantes de primer año.

Esto dio paso a que el pabellón nacional se trasladaron al frente de la formación y se procedió a pronunciar la formula de toma de juramento tras lo cual los cadetes y aspirantes prestaron juramento de fidelidad. Luego la enseña nacional retornó a su lugar en la formación.

Luego se adoptó el dispositivo y se realizó un desfile terrestre.

Exposición y Demostraciones

Al finalizar la misma los presentes pudieron visitar una muestra con stands de los distintos servicios y unidades de la institución que fue dispuesta en el campo de deportes, a esto se le sumó una serie de demostraciones dinámicas demostrando las capacidades de PNA.

La primera de ellas mostró los procedimientos para la desactivación de explosivos.

En la siguiente se simuló una explosión que tuvo lugar en la Unidad Didáctica (UD-1, ex pesquero “Argenova XVIII”), que hace que uno de sus tripulantes la abandone saltando al agua. Tras ello este enciende una bengala a fin de llamar la atención del Aérospatiale AS-365N2 Dauphin PA-41 perteneciente a la Escuadrilla de Alas Rotativas (EAR) del Servicio de Aviación (SEAV PNA) que se encontraba próximo a la zona del siniestro. Al avistar el humo naranja el Dauphin se hizo presente descendiendo y luego realizando vuelo estacionario a baja altura permitiendo el lanzamiento de dos buzos de rescate que se acercaron nadando para prestarle ayuda, constatando las condiciones de este hicieron señas para que el Dauphin haciendo uso de su grúa de rescate baje su canasto de rescate, donde tras ser introducido fue izado hacia la cabina de carga, permitiendo que el helicóptero abandonara la zona.  

El incendio en el UD-1 se generaliza y ahí es cuando la lancha SI 5 entra en acción sofocándolo haciendo uso de sus cañones de agua que dispersaron chorros de espuma retardante.

Mientras esto sucedía el Dauphin dejó al naufrago en el helipad desde donde operó y cargó a miembros de la Agrupación Albatros con los que despegó para cumplir con su siguiente misión.

En la siguiente demostración un grupo de narcotraficantes haciendo uso de una embarcación de pequeño porte traslada por un curso de agua bultos con estupefacientes que comienzan a descargar en una de las orillas, sin percatarse de que dos miembros de la Agrupación Albatros enmascarados en las cercanías los estaban observando para transmitir su posición a dos lanchas Toro que irrumpen a toda velocidad con más miembros de esta Agrupación que desembarcan en la costa y reducen a los mal vivientes.

En la última demostración la UD-1 es abordada por un grupo de delincuentes que secuestran a sus tripulantes, al tomar conocimiento de la situación PNA despliega al PA-41 que se acerca a las inmediaciones a baja altura y gran velocidad, allí realiza el sembrando de los buzos de la Agrupación Albatros, que nadan sigilosamente hacia la embarcación, a la que ascienden colocando una escalera por la cual trepan hacia la proa. Tras ello sorprenden a los delincuentes con quienes se traban en combate cercano, dando inicio a la acción de recuperación que fue apoyada por más personal de la misma unidad, quienes se acercan en dos semirígidos, que se situaron en la popa de la desde donde abordaron y tras un intenso combate logran reducir a los delincuentes.

Finalmente el PA-41 retornó al helipad donde fue expuesto al público hasta su repliegue a su base de asiento, el helipuerto “Oficial Principal Balestra”.

Agradecimientos: A Prensa de la Prefectura Naval Argentina.