Día del Ejército Argentino

Por Esteban Brea

El pasado 29 de mayo tuvo lugar en el Colegio Militar de la Nación (CMN), Palomar, Buenos Aires, la ceremonia central conmemorativa por el día del Ejército Argentino (EA), la misma estuvo presidida por el Jefe de Gabinete de Ministros, Lic. Marcos Peña, el Jefe del Estado Mayor General del Ejército (JEMGE), Teniente General Diego Luís Suñer, el Secretario de Estrategia y Asuntos Militares, Lic. Ángel Tello, el Jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, Teniente General “VGM” Bari del Valle Sosa, y los Jefes de los Estados Mayores de Armada, Almirante Marcelo Eduardo Srur, y de la Fuerza Aérea, Brigadier Mayor “VGM” Enrique Víctor Amrein.

La misma tuvo su inicio cuando el Jefe de Gabinete, el Secretario de Estrategia y Asuntos Militares y el JEMGE revistaron a los efectivos formados en un jeep Agrale Marruá. Tras ello las autoridades saludaron a la Agrupación “Ejército Argentino.”

Seguidamente los presentes entonaron las estrofas del Himno Nacional Argentino, y el Administrador Diocesano del Obispado Castrense, Monseñor Pedro Candia, realizó una invocación religiosa y bendición los reconocimientos a entregarse posteriormente.

Por resolución del JEMGE se procedido a otorgar a todas las madres de los caídos durante el conflicto de Malvinas la Orden de Servicios Distinguidos al Mérito Civil, lo que se realizó en compañía del Jefe de Gabinete de Ministros y del Secretario de Estrategia y Asuntos Militares, en esta ceremonia recibieron esta condecoración las siguientes madres:

-señora Norma Beatriz Carrera, madre del cabo Alberto Fernando Chavés.

-señora Raquel Beatriz García, madre del soldado Daniel Alberto Ugalde.

-señora María del Carmen Penon, madre del soldado Elbio Eduardo Araujo.

-señora Laura Fedele, madre del soldado Miguel Ángel Arrascaeta.

-señora Haydee del Carmen Díaz, madre del soldado Sergio Omar Azcarate.

-señora María Juana Campero, madre del soldado Luís Alberto Díaz.

-señora Nélida Ester Montoya, madre del soldado Horacio José Echave.

-señora Santa Aguirre, madre del soldado José Ramón Ferrau.

-señora María Isabel Acuña, madre del soldado Omar Jesús Herrera.

-señora Dalal Abd, madre del soldado Marcelo Daniel Massad.

 

Tras ello se efectuó silencio militar en memoria de los caídos por la Patria.

El General Suñer al momento de su alocución. (Foto: Esteban Brea)

Posteriormente el General Suñer pronunció las siguientes palabras alusivas, “Cumplimos hoy 207 años y lo hacemos en el marco del Bicentenario del Cruce de los Andes y del trigésimo quinto aniversario de la Guerra por nuestras Islas Malvinas, dos grandes epopeyas que trascienden y dan aun más significado a esta celebración. Ambos hechos son parte de nuestra historia de gloria, su legado sirve para comprender mejor nuestra realidad y como guía para nuestra proyección futura. Así venimos inspirándonos en la grandeza militar del general San Martín, indiscutiblemente fundada en su enorme estatura moral y genio militar.

Hoy hombres y mujeres del Ejército Argentino debemos entender el verdadero alcance y significado de estas cualidades, fue gracias a ellas que nuestro gran Capitán logró la total entrega de sus hombres a una empresa difícil cuyo resultado extremo suponía la pérdida de la vida de cada soldado y de la causa libertadora toda.

La voluntaria adhesión a la idea de dar la vida por la patria aun difusa, épica. Tal entrega se obtiene cuando hay un sentido, cuando la misión, palabra sagrada para el soldado, y de todo el sentido que debe tener, porque llega a un logro concreto y anhelado y a eso agregamos la coherencia entre el discurso y la acción, el más puro ejemplo personal y la lealtad hacia sus subordinados, podemos entender el porque del legado de San Martín, ese fue el, un hombre de ejemplo, un hombre de armas que supo armonizar el decir con el hacer.

La gran hazaña, de San Lorenzo en adelante, fue haberse entregado a una misión creyendo en algo que jamás había visto, que no conocían y que solo podían imaginar para un futuro mejor. Porque las grandes empresas siempre se impulsan pensando en el mañana.

De la misma manera hemos extraído de Malvinas enseñanzas y mandatos que aun perviven y virtudes que encarnadas en sus combatientes siguen determinando nuestro accionar presente. Aquellos hombres de 1982, soldados, suboficiales y oficiales lucharon por defender la turba Malvinense y combatieron con una fiereza que en muchos casos hizo equilibrar, e inclusive superar enormes y determinantes diferencias tecnológicas entre ambos contendientes, el coraje y la entrega en su máxima expresión son las virtudes que mejor describen las actitudes del soldado en esta guerra.

Hoy, a lo largo y a lo ancho del país, donde se asientan nuestras 163 guarniciones, vemos la misma integridad moral y profesional que determinó el curso de nuestra historia durante más de 200 años, el mismo coraje y la misma entrega que mostraron nuestros combatientes en Malvinas. Vemos a las mujeres y los hombres del Ejército, materializando con su trabajo diario, aquellos valores que tanto nos enorgullecen.

Regulados por la Constitución, leyes, normas y procedimientos que como siempre decimos dejan claramente establecido para cada uno de ellos que es lo que se puede, y que es lo que no se debe hacer.

La razón de ser del Ejército es la defensa de la Patria. Lo fue en1807, hace 200 años en aquel cruce legendario, y hace 35 en el atlántico sur, lo es hoy, y lo será mañana, ya sea al enfrentar ese fenómeno sociológico, trágico e indeseado al que llamamos guerra, ya sea al apoyar a los conciudadanos cuando la catástrofe o la emergencia social ponen en riesgo sus vidas y su bienestar.

Pocas son las agencias del Estado tan ordenadas, alistadas y organizadas como lo está nuestro Ejército para ser empleado en un abanico tan amplio de tareas que contribuyen a paliar el sufrimiento de nuestros conciudadanos (ilegible) en Jujuy, Comodoro Rivadavia, Salta, La Rioja, Tucumán, la Emilia, Pilar y la Plata en la provincia de Buenos Aires, son solo muestras de lo que nuestro Ejército es capaz de hacer, hemos estado presentes en 13 provincias de nuestro país en poco más de una año. Esta es una responsabilidad que asumimos en forma inmediata y le damos la misma entidad que cualquier operación militar.

Todos estos hitos pasados y presentes nos hablan de quienes somos y a que institución pertenecemos. Conocemos la historia con sus luces y sus sombras, sabemos de donde venimos y hacia donde vamos, vivimos y actuamos siempre mirando al porvenir, ambicionamos un futuro mejor, tenemos expectativas y esperanzas. Es por esto que hoy nuestro Ejército, se encuentra cumpliendo su misión, centrado en el objetivo de capacitar y adiestrar operacionalmente a su principal fortaleza: los recursos humanos. Lo hacemos aún sin contar con los medios adecuados, pero lo seguimos haciendo, porque es la única manera de sentirnos un Ejército al servicio de la nación.

La Fuerza se ha ajustado durante décadas, somos unas de las pocas organizaciones del Estado que ha reducido planta de personal y gastos corrientes sin afectar su despliegue y prestaciones a la sociedad, a costa del sacrificio de los que han permanecido. Tal vez esto no tenga el protagonismo épico de las luchas por la independencia o en tantas otras guerras donde entregamos vidas y sangre por la patria, pero contribuye en el marco institucional de un Estado moderno de manera silenciosa, pero muy significativa al bienestar de la Nación.

Permítanme en este punto algunas reflexiones que le dan mayor relevancia a este presente, señor Presidente, Ministro de Defensa y el propio Jefe de gabinete aquí presente han expresado en reiteradas oportunidades que el Estado mismo debe respetar a las Fuerzas Armadas, cosa que nunca debió dejar de ocurrir, a esta afirmación debemos responder con seriedad profesional y responsabilidad diaria en el sostenimiento de nuestra razón de ser. Agradecemos como institución esa afirmación, valoramos el esfuerzo del Estado por componer situaciones anómalas en las retribuciones al personal activo y retirado, entendemos las dificultades financieras de hoy y esperamos que un futuro mejor nos permita mejorar los ingresos de nuestro personal activo. A nuestros retirados y eliminar la (ilegible) resultado de tantos años de decisiones administrativas que atentaron contra la ley y nuestros hombres y mujeres. Yo mismo he planteado al señor Presidente que el Ejército prefería postergar gastos en equipamiento en lo inmediato en beneficio de mejorar las retribuciones por servicios del personal. Nobleza obliga, debemos reconocer el esfuerzo del poder ejecutivo por resolver situaciones injustas y distorsivas, aun en tiempos de ajustes necesarios, sabemos que llevará tiempo pero tenemos fe en el futuro planteado.

Mirando hacia adelante, todos queremos un Ejército moderno, flexible, con alta movilidad táctica y rapidez estratégica, que posibilite enfrentar amenazas conocidas y aquellas que aún no conocemos.

Este futuro ve necesaria una inversión en tecnología y un cambio superador en la concepción de la defensa nacional, que exige asimismo recursos humanos con una visión crítica, innovadora y adaptable, con capacidad para adecuarse a escenarios diversos y de gran incertidumbre. Este es nuestro desafío, sin perder nuestra mística, nuestra disciplina, nuestra fe, nuestra esencia y predisposición para llevar adelante la empresa transformadora.

Quiero expresar en forma contundente mi gratitud a los integrantes del Ejército Argentino. A todos, tanto en actividad como en retiro, somos uno y compartimos esta fantástica empresa llamada milicia. Por su paciencia y perseverancia, por su entrega y vocación de servicio. Por el sacrificio sin horarios ni límites al esfuerzo. Por querer ser y sentirse soldados de la patria.

A nuestros hombres y mujeres que llevan la presencia del Estado al exterior en decenas de misiones de paz con prestigio bien ganado, y en el continente blanco como parte de una de las marcadas políticas de estado que se han mantenido a lo largo de décadas, reconocemos su tarea y pasión por el servicio. Al personal civil que comparte nuestra labor diaria con entrega y sentido de pertenencia. A las familias que con su presencia y sentimiento son sin lugar a dudas el refugio y contención que los soldados necesitamos para sobrellevar el día a día de nuestra profesión.

A los integrantes del sistema de defensa, Ministerio, Estado Mayor Conjunto, Fuerza Aérea y Armada nacional, con los aportes de cada uno debemos seguir en el camino de potenciar la acción militar conjunta sabiendo que el valor específico de cada parte contribuye por lógica al resultado positivo del sistema, todo en bien del interés de la Nación.

A todos los camaradas que por distintas razones no pueden acompañarnos hoy en esta celebración pero que están presentes en nuestros corazones.

Una particular muestra de afecto y también agradecimiento por acompañarnos hoy a los jefes de los Ejércitos de las repúblicas hermanas de Bolivia, Ecuador, Perú y Uruguay, así como los representantes de los Comandantes de Brasil, Chile, Estados Unidos de América y Paraguay, y por su intermedio a los miembros de sus fuerzas. Sabemos que complementarnos nos hará más fuertes y contribuiremos al desarrollo y a la seguridad de la región. Hace muchos años que no se dan las circunstancias para que tantos países de la región acompañen esta celebración de nuestro Ejército, agradecemos su presencia y su contribución que va mucho más allá de la cortesía diplomático militar.

Nuestro especial homenaje a aquellos que murieron en el cumplimiento del deber, su pérdida es inspiración constante para afrontar nuestras responsabilidades diarias. A nuestros héroes de guerra, los que están, nuestros veteranos de Malvinas y los que cayeron custodiando nuestros derechos, el más sentido y profundo agradecimiento. Ellos son héroes pero ante todo son hombres, con nombre y apellido, es precisamente la conciencia de este organismo lo que hoy nos ha llevado a hacer un reconocimiento con espacio distinguido en esta ceremonia.

Reconocemos a aquellas madres que entregaron lo más valioso, lo más sublime para una mujer: un hijo, para que la patria viva. No hay palabras para calificar tamaño sacrificio, no hay palabras para mitigar tanto dolor. A ellas les debemos un “gracias” nacido de nuestras entrañas, y también un “perdón”, por no haber estado, en su momento, en todos los casos, a la altura de las circunstancias y haber puesto la cara, la acción y el corazón para una madre cuyo hijo no volvía de la guerra.”

Al Jefe de Gabinete de Ministros, en representación del Presidente de la Nación, gracias en nombre del Ejército por estar aquí, frente a usted tiene una Fuerza cohesionada con marcada vocación y dispuesta al sacrificio personal.

Ruego a nuestra santa patrona, la Virgen de la Merced, que nos ayude a todos nosotros, a ser mejores soldados, más honestos, más corajudos y más útiles a la grandeza de la Nación.

Muchas gracias a todos por acompañarnos.”

El Lic. Marcos Peña al momento de su alocución. (Foto: Esteban Brea)

Posteriormente el Lic. Marcos Peña pronunció la siguiente alocución “Primero déjenme decirles que es una gran alegría estar hoy acá, acompañándolos, en particular por lo emotivo de la ceremonia, de poder acompañar a las madres de los soldados caídos en Malvinas, que nos recuerda la imp

 

ortancia de esta misión que el país les ha dado y esa vocación que ustedes han abrazado. Más allá del carácter institucional, del valor histórico y del valor del servicio por personas con familias, con padres, con madres, con hijos, que desde su vocación defienden a nuestro país, defienden a nuestra patria y por lo tanto se merecen nuestro agradecimiento, de todos los argentinos.

Nuestro acompañamiento desde la tarea del gobierno y el trabajar juntos permanentemente para ir mejorando las condiciones en las cuales trabajan, los sueldos que reciben, el equipamiento con el que trabajan, la misión que se les da en este tiempo que vivimos, ese es el sentido más profundo de lo que queremos transmitir hoy, y el Presidente me pidió también que les transmita.

Valoramos y apreciamos lo que hacen todos los días en cada rincón del país, valoramos lo que la institución ha hecho por la patria en estos 207 años, y sobre todo queremos trabajar juntos en todo lo que tenemos por delante para hacer. En este reconocimiento y este trabajo en equipo que necesitamos todos.

Y en particular hacer un agradecimiento muy especial a todos los que han estado trabajando en el apoyo humanitario en emergencias y las catástrofes de nuestro país a lo largo de los últimos meses y el último año.

Es poco lo que podemos transmitir al resto del país lo que implica el agradecimiento y la emoción de ver al Ejército Argentino, para esos argentinos que necesitan ayuda, que están en un momento de desesperación, que lo vemos permanentemente y nos lo hacen llegar a nosotros. Ese reconocimiento y ese orgullo, que también lo veíamos el otro día en el desfile, el día sábado, ese cariño y ese vínculo con la institución y las personas que la componen, sigue intacto y sigue fuerte en las raíces de nuestro país.

En primer lugar agradecerles en nombre del gobierno y en nombre de los argentinos por la tarea que hacen. En segundo lugar como les decía tenemos muchos desafíos para mejorar las condiciones de trabajo, sabemos que esto no se resuelve y se revierte de un día para el otro, pero nuestro compromiso es asegurar a la familia militar, a los hombres y mujeres que trabajan tanto en el Ejército como en las Fuerzas Armadas, ganen lo que corresponde, ganen en blanco, no sean obligados muchas veces como ha pasado en el último tiempo, a tener que recurrir a la justicia por lo que les corresponde.

Como les decía este es un camino gradual como anunciamos el año pasado este es un camino que esta en marcha y no va a tener retroceso. Creemos que esto también es un compromiso que les debemos porque no alcanza solamente con palabras en los actos institucionales sino con ese reconocimiento e ingresos que les corresponden y lo que le corresponde al Estado hacer, nada más y nada menos que cumplir con la ley.

Unimos los esfuerzos que podemos ir haciendo en mejoras de equipamiento, infraestructura, que va de la mano del tercer eje que tiene que ver con pensar unas Fuerzas Armadas y un Ejército para los próximos siglos, para este siglo XXI, en la Argentina y en la región y en las misiones de paz de Naciones Unidas, como las tareas específicas que se vienen haciendo desde la Antártida para adelante. Nos marcan un camino de unas Fuerzas Armadas modernas, marcadas en la Constitución y marcadas en un país que necesita mucho de todo este gran equipo para lograr el desarrollo que necesitamos como país.

Cuando hablamos de unir a los argentinos creemos centralmente en el rol de las instituciones, las instituciones son las que nos unen en nuestra historia y en nuestro futuro, y esta institución en particular tiene un rol muy importante, con el ejemplo que dan cada uno de ustedes, en su tarea con una acción conjunta como organización en cada una de las misiones que se les encomienda tomando el espíritu de San Martín, tomando el espíritu de todas nuestras gestas heroicas, tomando el espíritu también de los que combatieron en Malvinas, tenemos que juntar las fuerzas para todos los días seguir construyendo juntos una gran Argentina, una Argentina desarrollada, con igualdad, tanto territorial como social, con oportunidades, que lleven a los colores nuestros, los colores patrios, la celeste y blanca con mucho orgullo, no solo en nuestro país sino en toda la región y todo el mundo.

Muchísimas gracias y muy feliz día.”

Luego se entonaron las estrofas de la Canción del Ejército Argentino y los efectivos adoptaron el dispositivo para dar inicio al desfile, el mismo estuvo encabezado por las delegaciones de los países visitantes, las mismas fueron Brasil, Chile, Perú y Uruguay, estos fueron seguidos por las Banderas de Guerra de distintas unidades del EA.

Tras ellos rindieron honores cadetes de la Escuela de Aviación Militar de la Fuerza Aérea Argentina y efectivos de la Armada Argentina.

Luego fue el turno de los institutos de formación del EA, encabezados por el CAECOPAZ (Centro Argentino de Entrenamiento Conjunto Para Operaciones de Paz), que fue seguido por los cadetes del CMN, los cadetes del Liceo Militar General San Martín, los aspirante de la Escuela de Suboficiales del Ejército Sargento Cabral.

Seguidamente desfilaron las tropas dependientes del comando de Adiestramiento y Alistamiento, entre las que se encontraban, el Regimiento de Infantería 1 “Patricios”, el Regimiento de Artillería 1 Brigadier General Tomás de Iriarte, el Regimiento 7 de Infantería Mecanizada “Coronel Conde”, el Regimiento de Asalto Aéreo 601, el Regimiento de Caballería de Tanques 8 “Cazadores General Necochea”, el Batallón De Ingenieros 601, la Compañía de Ingenieros de Agua 601, la Compañía de Ingenieros de Buzos de Ejército 601, el Batallón de Comunicaciones 601, el Batallón de Operaciones Electrónicas 601, el Destacamento de Inteligencia de Combate 601, la Compañía de Comandos 601, el Regimiento de Infantería Paracaidista 2 “General Balcarce”, la Compañía de Cazadores de Montaña 8 “Tte. 1ro Ibáñez”, el Regimiento de Infantería de Monte 30, el Batallón de Ingenieros Anfibios 121, la Dirección Antártica del Ejército Argentino. El desfile de a pie fue cerrado por los veteranos de guerra de Malvinas quienes fueron recibidos por estruendosos aplausos.

Luego desfiló el Equipo Militar Ecuestre del CMN, el Regimiento de Granaderos a Caballo General San Martín, la Fanfarria Militar “Alto Perú”, y la Sección Hipomóvil del Regimiento de Artillería 1 “Brigadier General Iriarte.”

Tras ello los miembros del Equipo Militar de Paracaidismo del EA se lanzaron desde un DHC-6 Twin Otter y descendieron con una bandera nacional y una del Ejército.

Las actividades fueron cerradas con una carga de caballería del Regimiento Granaderos a Caballo y salvas de artillería del Regimiento de Artillería 1.

Agradecimientos: Al personal del Departamento Comunicación Institucional Secretaría General del Ejército