Aviación Naval Embarcada de Rusia (1ª Parte)

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La historia de los portaaviones rusos podría decirse que se inicia en 1918 con la aparición del buque “Comunne”, el cual fue denominado como красный авианосец (“Portaaviones Rojo”). Podía transportar 6 hidroaviones Grigorovich M-9 y tres cazas “Nieuport 9”. (Foto: Vía Camiroq – World of Warship)

Si uno quiere entender la actualidad de la Aviación Naval Embarcada de Rusia, primero hay que despojarse de todos los conceptos occidentales en lo referido a portaaviones y su aviación embarcada, permitiendo comprender, entonces, por qué la situación rusa es diferente y no resiste comparaciones, pues nació bajo otros requerimientos y necesidades, agregando intrigas políticas, burocracia y la corrupción que caracterizó a la gestión soviética de siempre.
Irremediablemente, el pensamiento “continentalista” soviético afectaría el desarrollo de la aviación embarcada al estilo británico o japonés de los años 30’s, mucho más oceánicos, y teniendo una visión más propia a la de los conceptos alemanes e italianos del mismo periodo, los cuales se acercaban más a sus realidades geográficas inmediatas. Sin embargo, es necesario profundizar aún más en la historia, lo cual nos va a llevar hacia la Unión Soviética, trayendo un poco a colación el pensamiento naval original soviético y, más adelante, la influencia que tuvo, y tiene, uno de los más importantes pensadores navales modernos, el almirante Sergei Gorshkov, quien más liberado de presiones, pudo hacer realidad algunos proyectos de sus antecesores.
Previo a la Segunda Guerra Mundial (SGM), la Armada Soviética se encontraba inmersa en un ambicioso programa naval, conocido como Programa Naval de 1938, el mismo suponía la construcción de 16 poderosos acorazados de 65.000 toneladas, cruceros, destructores y submarinos, de forma similar a la de la mayoría de las flotas europeas de la época,. Al mismo tiempo, se comenzaron los estudios para equiparse de portaaviones, si bien el concepto ya había sido aplicado de forma algo precaria con varios proyectos a principios del Siglo XX y con otros proyectos fallidos en los años 20’s, el nuevo programa era similar al italiano o alemán.
Denominado como Proyecto 71, se trataba de un buque de unas 13.000 toneladas de desplazamiento y con capacidad para unos cuarenta aviones. Su armamento se componía de tres cañones de uso dual de 130 mm, ocho de 100 mm y cuatro montajes cuádruples antiaéreos de 37 mm. Con el tiempo los cañones de 130 mm serían eliminados durante la fase de diseño. Estaba propulsado por el mismo sistema destinado a los cruceros del Proyecto 68 “Chapayev”, teniendo unas dimensiones similares. Sin embargo, el estallido de la Segunda Guerra Mundial echó por tierra al Programa Naval de 1938 y el desarrollo de portaaviones, con su aviación embarcada, fue finalmente abandonado.
En 1945 se crea en la URSS el rango de Almirante de la Flota Soviética, que junto con el de Mariscal de la Unión Soviética eran las distinciones más altas a las que podía aspirar un oficial en ejercicio. En este caso, la distinción recae sobre el victorioso almirante Nikolai Kuznetsov, quien tan pronto como pudo comenzó un nuevo Programa Naval tendiente a recuperar las capacidades de la Armada Soviética y otorgarle todo lo necesario para transformarse en la más importante de la región.
Interesado en el desarrollo de una Aviación Naval Embarcada, Kuznetsov había ya iniciado los primeros estudios para ello, desarrollándose dos proyectos específicos. El primero de ellos suponía modificar al crucero “Kronshtadt” (cabeza de la clase Proyecto 69), dotarle de una cubierta corrida, un hangar para 76 aviones y teniendo un desplazamiento superior a las 40.000 toneladas. Designado como Proyecto 69AV, no pasó de la etapa de diseño y los buques, que aún no habían sido terminados, ni modificados, serían desguazados en 1947.

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Los primeros proyectos de portaaviones soviéticos , de arriba a abajo: – Proyecto 71 (1937) – Proyecto 69AV (1944/1945) – Proyecto 72 (1944/1945) – Proyecto “Kostromitinov” (1947) (Foto: Gollevainen vía www.shipbucket.com)

El otro diseño interesante era el Proyecto 72, el cual había sido desarrollado casi específicamente para tal fin. Se trataba de un portaaviones convencional, de unas 30.000 toneladas de desplazamiento y capaz de transportar unos 62 aviones de combate. El buque tendría un armamento principal de ocho cañones de 130 mm, ocho de 85 mm y ocho de 37 mm. Al finalizar la guerra, el proyecto también sería desechado completamente sin haber pasado más allá de los planos.
El que salía de todos los límites sería el ambicioso Proyecto “Kostromitinov”, llamado así a causa del estudio realizado por el teniente Kostromitinov. El mismo implicó un estudio del diseño y construcción del portaaviones alemán “Graff Zeppelin”, capturado al concluir la Segunda Guerra Mundial, proponiendo una versión agrandada y mejorada de aquel. El buque resultante tendría unos 300 metros de eslora y desplazaría unas 50.000 toneladas, estando previsto que transportara unos 106 aviones, aproximadamente, entre cazas, bombarderos y torpederos. Su armamento era sorprendente, con ocho torres dobles de cañones de 152 mm, cuatro torres triples y dos torres dobles de cañones de 100 mm, y ocho montajes cuádruples de 37 mm.
En 1947, el almirante Kuznetsov cae en desgracia en una de las intrigas palaciegas de Stalin y los proyectos por él impulsados rápidamente son desechados. Es entonces cuando la Armada Soviética comienza a aplicar las experiencias obtenidas en la contienda y comienza a desarrollar una filosofía que, con el correr de los años, se transformaría en una doctrina naval característica de gran cantidad de países de la “esfera comunista” de entonces.
La, ya mencionada, condición “continental” de Rusia y el hecho de que el grueso de sus necesidades de recursos podía extraerse en lo profundo de su vasto territorio, permitía que se prescindiera de una potente flota oceánica que debiese proteger las líneas de comunicación marítimas, motivo por el cual el desarrollo de su poder marítimo también quedo algo relegado. A su vez, teniendo en cuenta que las principales zonas de interés estratégicos eran fronterizas a su esfera de influencia, permitiendo operaciones terrestres sin mayores complicaciones, el desarrollo naval quedó concentrado en una fuerza eminentemente costera. Hay que observar lo limitado del pensamiento naval estratégico de entonces, teniendo en cuenta la figura de súperpotencia que la URSS ya ostentaba para ese entonces.
Como la flota de buques de superficie operaría dentro de los rangos de la aviación basada en tierra, no sería necesario disponer de portaaviones, y se mantenía una conservadora flota de acorazados, cruceros, destructores y fragatas, además de submarinos, lanchas torpederas y buques de guerra de minas que complementaban la estrategia. Las operaciones anfibias también quedaban relegadas a un segundo plano, más bien destinadas a realizar golpes de mano costeros y desembarcos poca amplitud, algo muy similar a las operaciones alemanas en la Segunda Guerra Mundial, y en beneficio de las fuerzas terrestres.
En resumen, la Armada Soviética utilizaba una doctrina muy similar a la utilizada por Alemania en la Segunda Guerra Mundial, donde sus buques de superficie operaban para negar las aguas estratégicas costeras y bajo el amparo de la aviación basada en tierra, mientras que los submarinos se encargaban de la tarea de atacar los convoyes con suministros y tropas de refuerzos provenientes de América del Norte. Básicamente, se trataba de proteger los flancos de las operaciones terrestres, reconociendo la poca ambición de los planificadores navales de entonces.
Aun así, aplicada correctamente, la estrategia naval comunista habría podido actuar de forma eficiente para prevenir o desalentar las acciones anfibias de la ONU en Inchon, durante la Guerra de Corea en 1950, y rápidamente se convirtió en una doctrina prácticamente estandarizada en la mayoría de las naciones comunistas, ya sean del Pacto de Varsovia, o bien de países como China o Corea del Norte, pero claro, es un pensamiento netamente defensivo y supone que muchos países que la utilizan o utilizaron, no puedan desarrollar plenamente sus capacidades de empleo del mar.

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El Proyecto 85 era similar y contemporáneo a la clase “Clemenceau” francesa y su Grupo Aéreo estaría equipado con cazas MiG-19 “Tigr”, además helicópteros Mi-1 “Hare” y Mi-4 “Hound”. (Foto: Gollevainen vía www.shipbucket.com)

En 1951, Kuznetsov es perdonado por Stalin, aunque no recuperaría su rango hasta 1955, hasta entonces continuó promocionando el desarrollo de los portaaviones, entre otros programas navales de importancia.
En septiembre de 1953, Nikita Kruschev asumiría la dirección del Partido Comunista y los destinos de la URSS, con ello, poco a poco, Kuznetsov recuperaría su influencia dentro de la Amada Soviética y en 1954 se presenta el Proyecto 85 para equipar a la Armada Soviética de lo que debería ser el primer portaaviones de la URSS.
El nuevo concepto de portaaviones del Proyecto 85 desplazaba unas 30.000 toneladas, siendo contemporáneo y similar en concepción a la clase “Clemenceau” francesa. El, por entonces, Almirante de la Flota Soviética, Nikolai Kuznetsov había previsto que se construyeran cinco de estos portaaviones para que entraran en servicio entre 1960 y 1965. El grupo aéreo estaría integrado por unas 30 aeronaves, de las cuales una veintena, aproximadamente, corresponderían al caza supersónico “Tigr”, una versión naval del MiG-19 “Farmer”, así como un puñado de helicópteros Mil Mi-1 “Hare”,

Asimismo, ya había comenzado a enfrentar posiciones con el propio Kruschev, quien postulaba la eliminación de los grandes proyectos navales, reemplazándolos por buques armados con misiles, en ese esquema, no había espacio para portaaviones. Pero las desventuras para Kuznetsov no terminaban allí, haber quien quedaba inmerso en una lucha de egos con el Mariscal de la Unión Soviética, Gueorgui Zhúkov, veía en el reputado almirante, un rival a su hegemonía dentro del Kremlim.

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Los dos máximos promotores del portaaviones dentro de la Armada Soviética, los famosos almirantes Nikolai Kuznetsov (der.) y Sergei Gorshov. (Foto: Internet)

Por ello, en 1955 y ostentando su rango de Almirante de la Flota de la Unión Soviética recién recuperado, Zhúkov decidió desprestigiar a Kuznetsov debido a la pérdida del acorazado “Novorossiysk” (ex “Giulio Cesare” italiano), que fuera alcanzado por una mina en el Mar Negro.
La conjugación del nuevo desprestigio fomentado por Zhúkov, y el férreo enfrentamiento con Kruschev debido a la decisión de desmantelar todo vestigio de armada oceánica y reemplazarla por buques pequeños armados con misiles, llevó a que el premier decidiera reemplazarlo.
Tal vez no imaginó que reemplazaba a un almirante como Kuznetsov, constantemente sometido a intrigas palaciegas, por un almirante como Gorshkov, se transformaría en el mayor referente del pensamiento naval soviético por los próximos 25 años y actualmente es reconocido como un teórico naval del nivel del afamado el almirante Alfred Thayer Mahan, estratega naval de gran influencia en Estados Unidos y el mundo.
El Plan Naval que había sido apadrinado y fomentado por Kuznetsov ya estaba condenado a muerte bajo la política de Krushev, pero eso serviría para darle oxígeno a los planes de Gorshkov, que buscaba desarrollar su pensamiento naval por fuera de los paradigmas vigentes en el mundo comunista de entonces, y enfrentando las nuevas amenazas que requerían soluciones innovadoras.

La Armada Soviética tiene un nuevo derrotero

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El Proyecto 1123 “Kondor” era un diseño revolucionario que combinaba las elegantes líneas de un crucero de batalla, con una cubierta a popa para lo operación de helicópteros. A la proa se ubicaban todos los sistemas de armas, mientras que los sensores principales se encontraban sobre el castillo en la zona central. (Foto: Global Security)

El almirante Gorshkov inició un nuevo y revolucionario programa de modernización naval, el mismo buscaba conciliar doctrinas costeras con doctrinas oceánicas, al mismo tiempo que proponía al uso del misil como principal armamento, lo cual se amoldaba a los deseos de Kruschev, que estaba convencido de que era el arma decisiva. Sin embargo, las medidas adoptadas por Gorshkov fueron tan de avanzada que alcanzaron no solo al armamento y a la propulsión nuclear, si no, también, a la propulsión convencional, haciendo realidad conceptos que parecían demasiado ambiciosos.
Si bien compartía el interés de Kuznetsov por el desarrollo de portaaviones y su aviación embarcada, Gorshkov no se ciñó dogmáticamente a los conceptos navales vigentes y se concentró en desarrollar todas las dimensiones de la Armada Soviética sobre la base de las necesidades concretas, no teóricas. Poco a poco, Gorshkov comenzó a inculcar el pensamiento de que la URSS era un país inminentemente marítimo y que no podía sobrevivir sin él uso de todos sus recursos, lo que requería salir del pensamiento continentalista al que se estaba aferrado.
Con la aparición del helicóptero como eficaz arma naval, Gorshkov vio su utilidad a la hora de ampliar las capacidades antisubmarinas (ASW) existentes y, en 1959, se emitió un requerimiento para contar con buques capaces de enfrentar a los submarinos nucleares armados como misiles balísticos (SLBM) del tipo “Polaris”. Dichos buques deberían ser también capaces de proteger las bases de los submarinos nucleares balísticos propios, que serían blancos de los submarinos de ataque(SSN)  occidentales.
Es de esta manera que comienza el desarrollo efectivo de lo que sería el primer portaaeronaves moderno de la URSS, el Proyecto 1123 “Kondor” o Clase “Moskva”, que en sus orígenes se esperaba que desplazara unas 8.000 toneladas y transportara unos catorce helicópteros ASW.
Cuando comenzó su desarrollo, a principios de los años 60’s, el diseño fue cambiando considerablemente para incorporar mayores capacidades. Como buque insignia de una flotilla antisubmarina, estaba equipado con un potente sonar de casco MG-325 “Orion” (Código OTAN: Horse Jaw) y un sonar remolcado de profundidad variable MG-325 “Vyega” (Código OTAN: Mare Tail), a su vez, disponía de armamento que le permitiría actuar en solitario, de ser necesario, lo cual se materializó en un lanzador de misiles antisubmarinos (1 lanzador SUW-N-1 para misiles FRAS-1, que transportaba un torpedo de 450 mm o una carga de profundidad nuclear de 5 Kt,), dos lanzadores de cohetes ASW del tipo RBU-6000 y dos montajes quíntuples de tubos lanzatorpedos de 533 mm. Si el Proyecto 1123 ya era revolucionario por su armamento antisubmarino, lo sería más luego de incorporar su armamento antiaéreo, el cual se componía de dos sistemas de misiles antiaéreos SA-N-3 “Goblet”, compuesto por dos lanzadores dobles B-189 para misiles 4K60 Shtorm V611, desarrollado específicamente para estos buques.

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La clase “Moskva” embarcaba un nuevo tipo de helicóptero, el igualmente novedoso Kamov Ka-25 “Hormone”, que se transformaría en la base del diseño de los futuros helicópteros ASW soviéticos/rusos hasta la actualidad. Hasta 18 de ellos podían ser embarcados por el nuevo tipo de portahelicópteros. (Foto: Internet)

Con tanto equipamiento, las dimensiones del buque se incrementarían considerablemente, alcanzando los 196 metros de eslora y casi las 17.500 toneladas de desplazamiento a plena carga. Esto permitió agrandar la cubierta de helicópteros y el tamaño del hangar bajo la misma, que ahora podía embarcar cuatro helicópteros adicionales de un nuevo modelo, el novedoso Kamov Ka-25 “Hormone”, con sus dos rotores contra rotativos.
En los planes de Gorshkov estaba que se construyeran tres de estos gigantescos portahelicópteros, pero solo se completarían dos, los “Moskva” y “Leningrad”, ambos asignados a la Flota del Mar Negro hasta su baja a fines de la década de los años 90’s. El tercer buque debería haberse bautizado como “Kiev”, pero el proyecto fue rápidamente eclipsado por las nuevas tecnologías y necesidades.
Sin embargo, la palabra portaaviones seguía estando prohibida y los intentos de desarrollar portaaviones convencionales, iniciados por Kuznetsov, ya habían pasado al olvido.
Puesto a que Krushev confiaba en buques solamente armados con misiles, donde no había lugar para costosos portaaviones, Gorshkov presentó un estudio donde indicaba que para proteger a los buques ASW y lanzamisiles oceánicos de todas las amenazas existentes, era necesario contar con un buque al que deliberadamente se lo designó como “Base Flotante para Aviación de Caza”, dicho portaaviones debería ser un poco más grande que el cancelado Proyecto 85, debiendo transportar unos 30 aviones de caza y de alerta temprana. Se presentaron bocetos del nuevo buque, pero no se le asignó “Número de Proyecto” y la idea fue definitivamente olvidada a principios de los años 60’s cuando la revolución de los nuevos buques armados con misiles estaba tomando gran impulso, sin embargo, la experiencia de la Crisis de los Misiles Cubanos en 1962 marcaría a fuego a la URSS y le daría un gran impulso a los planes del almirante Gorshkov para dotarse de una verdadera Armada de aguas azules, particularmente porque se carecían de medios capaces de proyectar los intereses estratégicos soviéticos más allá de la costa, y, exceptuando el uso de submarinos, no había chances claras de hacer demostraciones de poder a nivel mundial.
Durante esa época, la URSS comenzaba a seguir la corriente del desarrollo de aviones V/STOL (Vertical/Short Take Off and Landing), y ello se amoldaba a los requerimientos urgentes de Gorshkov, que presentaría el proyecto de una nueva clase de crucero portaeronaves ASW que podría contar con aviones de combate para su autodefensa y realizar misiones ofensivas limitadas, como el ataque a pequeñas embarcaciones o, incluso, el apoyo cercano en caso de desembarcos anfibios.

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En esta excelente imagen desde popa de uno de los cruceros antisubmarinos del Proyecto 1123 “Kondor”, o Clase “Moskva”, se puede observar las dimensiones de la cubierta de vuelo, los dos ascensores, así como las puertas abiertas del hangar destinado a grúas y tractores. (Foto: Global Security)

El nuevo avión sería una evolución del demostrador de tecnologías Yakovlev Yak-36 y el diseño de una nueva generación de buques portaaeronaves comenzó a gestarse para poder utilizarlos.

Con el deseo de transformarse en una verdadera “Armada de Aguas Azules”, como era de esperarse para una superpotencia como la Unión Soviética. En 1964 Krushev es reemplazado en el Kremlin por Leónidas Brézhnev, quien tenía otras perspectivas sobre el Poder Militar soviético y le daría más espacio de maniobra a Gorshkov, que permanecería en el poder debido a la gran influencia de su pensamiento estratégico.
Además de los cruceros lanzamisiles, a partir de 1964 se comienzan a gestar la construcción de acorazados nucleares de gran desplazamiento, una nueva serie de buques de escolta y, claro está, la construcción de nuevos portaaviones similares a los norteamericanos, capaces de transportar nuevos cazas supersónicos, aviones ASW y AWACS, además de helicópteros ASW, que al contrario de Occidente, siempre fueron numerosos dentro de los previstos Grupos Aéreos Embarcados soviéticos.
La aparición del Proyecto 1153 “Orel” suponía que la Armada Soviética se equiparía con un verdadero súper-portaaviones. Desplazando unas 80.000 toneladas y con propulsión nuclear, sería capaz de transportar unos 70 aviones de combate, que operarían mediante catapultas de vapor, al mismo tiempo que se mantendría la filosofía soviética de que sus portaaviones serían equipados con misiles de crucero antibuques. Los aviones seleccionados serían derivados del MiG-23 “Flogger”, del que algunos aviones de evaluación realizaron vuelos de prueba desde el aeródromo de Saki, en Crimea, donde se estaba construyendo un complejo que simulaba las operaciones en la cubierta de un portaaviones convencional. 
Para mantener a los opositores a los portaaviones tranquilos, serían denominados “Grandes Cruceros con Armamento de Aviación”, término que también tenía fines legales, primordialmente, para poder eludir las restricciones de la Convención de Montreux. Sin embargo, mientras su lento desarrollo proseguía, prometiendo ser muy costoso desde todos los puntos de vista, la necesidad de buques portaaeronaves se mantenía.

Los primeros portaaviones soviéticos

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El diseño de los cruceros de aviación de la clase “Kiev” puede distinguirse claramente en esta imagen. Al igual que los buques clase “Moskva”, tiene el armamento principal a proa, aunque en este caso la cubierta oblicua ocupa 2/3 de la eslora del buque. Aquí se lo puede observar repostando de un buque auxiliar junto a un crucero y un destructor que componen el grupo naval. (Foto: vía forum.htka.hu)

Mientras en Occidente ya había una tendencia muy similar para el desarrollo de portahelicópteros parecidos conceptualmente a la clase “Moskva”, como por ejemplo las clases “Andrea Doria” y “Vittorio Veneto” italianas, algunas armadas comenzaban a evolucionar el concepto.
El almirante Elmo Zumwalt, de la US Navy, proponía el desarrollo de portaaviones ligeros bajo el concepto SCS (Sea Control Ship), es decir, un buque sencillo, equipado con helicópteros ASW y dotado de un puñado de aviones V/STOL capaces de brindar cierta capacidad de autoprotección, particularmente contra aviones patrulleros soviéticos Tu-95/Tu-142 “Bear”. Si bien el concepto SCS fracasó en la US Navy, un programa similar, aunque más efectivo y ambicioso, fue llevado a cabo por Gran Bretaña con la clase “Invincible”, y sería empleado, a rajatabla, por España y, más tarde, Italia.
En la URSS, el concepto de un portaaviones ligero que brindara capacidad de defensa aérea a sus fuerzas ASW llevaba décadas dando vuelas, y, a mediados de los años 70’s, había menos presiones políticas, y mayores posibilidades tecnológicas, para que Gorshkov lo hiciera realidad de una vez por todas.
Además, el desarrollo del que sería el Proyecto 1143 (Clase “Krechyet”), resultaría mucho más barato y rápido de poner en marcha que el ambicioso programa de portaaviones nuclear que estaba siendo desarrollado en paralelo y que respondía a otro tipo de requerimiento estratégico. El primer buque heredaría el nombre de la tercera unidad cancelada del Proyecto 1123 “Kondor” y con el cual se popularizaría la clase: “Kiev”.
Si bien eran los primeros portaaviones, estos buques fueron designados como “Cruceros Pesados de Aviación” (Тяжелые авианесущие крейсера), lo cual, como dijimos, primordialmente buscaba eludir las restricciones impuestas por la Convención de Montreux, que limitaban el tránsito de determinados buques de guerra a la hora de cruzar Estrecho del Bósforo y el de los Dardanelos desde y hacia el Mar Negro. Aunque el tema de las denominaciones no debe ser interpretado de forma tan literal, toda vez que en Occidente estamos acostumbrados a una terminología diferente, pero no por ello incompatible.
Su diseño se había inspirado en la clase “Moskva”, solo que se trataba de buques de mayor desplazamiento y dimensiones, pero, en este caso, la superestructura se había ubicado a estribor mientras que una cubierta corrida oblicua dominaba dos tercios de la eslora del buque, permitiendo operar una docena del nuevo caza Yak-38 “Forger”, aún en desarrollo, y unos 16 helicópteros antisubmarinos y de rescate Ka-25 “Hormone”.
Se previó la construcción de cuatro unidades, las cuales serían distribuidas en partes iguales entre la Flota del Mar del Norte y la Flota del Pacífico, pero en la práctica, se construyeron tres unidades siguiendo los lineamientos originales, mientras que la cuarta unidad constituiría un nuevo subgrupo.
La aparición del Proyecto 1143 o Clase “Kiev” no solo otorgó capacidades hasta entonces ausentes en la Armada Soviética, sino que permitió disponer de un diseño capaz de ser mejorado progresivamente sin afectar seriamente sus capacidades básicas, lo cual, a su vez, permitía ahorrar tiempo y presupuesto de forma considerable, en simultaneo que se desarrollan otros proyectos más ambiciosos y complejos.

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El misil P-500 “Bazalt” fue diseñado para otorgar capacidad de ataque de superficie a la nueva generación de buques soviéticos,  casi del tamaño y peso de un avión de combate MiG-19, podía alcanzar blancos a 550 Km. de distancia. (Foto: S. Avilov vía www.flot2017.com)

Una de las particularidades industriales de la clase “Kiev” fue el hecho de que se construyeron de forma consecutiva en un mismo astillero con lo cual, entre el primero y el tercer buque de la serie habrían siete años de diferencia, lo que permitió ir desarrollando convenientemente la clase mediante la incorporación de las experiencias de construcción y las mejoras tecnológicas que iban apareciendo.
El primer y segundo buque de la serie (“Kiev” y “Minsk”) hubo muy pocas diferencias destacables, y si bien muchas veces se los denomina como dos variantes de un mismo Proyecto (1143.0 y 1143.2), la realidad es que no habría que diferenciarlos.
Ambos buques estaban equipados de forma similar, con el sonar de casco MG-325 “Orion” y el sonar de profundidad variable MG-325 “Vyega”, entre otros equipos antisubmarinos. El armamento estaba compuesto de forma muy similar a la clase “Mokva” (Proyecto 1123), es decir, un lanzador de misiles antisubmarinos SUW-N-1 y dos montajes quíntuples de tubos lanzatorpedos de 533 mm.
A éstos se agregaba un armamento antiaéreo potenciado que incluía los dos lanzadores dobles SA-N-3 “Goblet” (4K60 Shtorm V611 con 72 misiles), pero estaban reforzados por dos modernos montajes dobles SA-N-4 “Gecko” (9K33 “Osa” con 40 misiles) y ocho sistemas de defensa de punto “tipo Gatling” AK-630 de 30 mm. Concluyendo, dos montajes dobles de cañones AK-726 de 76 mm completaban el armamento artillero de uso dual.
Como los nuevos buques se esperaba que equiparan a las Flotas del Mar del Norte y la del Pacífico, realizando operaciones más allá de la costa, los buques fueron equipados con misiles antibuques capaces de enfrentarse a los Grupos de Portaaviones norteamericanos.
Es así que en la proa se instalaron ocho gigantescos lanzadores dobles para los misiles de crucero supersónicos P-500 “Bazalt” (SS-N-12 “Sanbox”). Salvando distancias, estos monstruosos misiles (11,7 mts de longitud, 0,88 mts de diámetro y 2,6 mts de envergadura), casi tenían el tamaño y peso de un caza MiG-19 “Farmer, con un peso al lanzamiento era de 4.800 Kg. y su alcance llegaba a los 550 Km. En la Armada Soviética estos ingenios suplirían a escuadrillas aviones configurados para el ataque antibuque. En el caso del tercer buque de serie, el “Novorossiysk”, se introducía una larga serie de mejoras que supusieron que se transformara en un verdadero subgrupo, denominado Proyecto 1143.3. Las mejoras incluyeron los sistemas electrónicos, algunos cambios en las dimensiones y desplazamiento del buque, y una importante reducción del armamento antiaéreo.
Se instalaron dos radares de descubierta MR-350 “Podkat” complementando a los radares de búsqueda aire/superficie MR-600 “Voskhod” y MR-700 “Fregat M”. A su vez incorporó un extenso un extenso conjunto de ESM, comprendido por los sistemas “Kantata-M”, “Gurzuf”, “Gurzuf-1” como complemento de los MR-262 “Ograda” y “Kol’tco” ya disponibles.

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Esquema de la vista lateral del Proyecto 1143, un medio que le dio una proyección al poder naval soviético que no gozaba hasta entonces. (Foto: Gollevainen vía www.shipbucket.com)

En cuanto a los sonares, el sonar de casco MG-342 “Orion” fue reemplazado por el MGK-355 “Polinom”, aunque retuvo el sonar remolcado de profundidad variable MG-335 “Platina”. El Centro de Información de Combate (CIC) fue actualizado con el mejorado sistema “Alleya-2K” y se instaló el conjunto de sistemas de navegación “Salgir-V”.
En cuanto al armamento, se desembarcaron los dos montajes quíntuples de torpedos de 533 mm, al mismo tiempo que la defensa aérea se veía comprometida tras desembarcar los dos lanzadores dobles 9K33 “Osa” (SA-N-4 “Gecko”), dejando la misión antiaérea solo a los sistemas CIWS (AK-630 de 30mm) de defensa cercana y al voluminoso SA-N-3 “Goblet” (M-11 “Shtorm”).
Su Grupo Aéreo Embarcado normalmente alcanzaba las 36 aeronaves, que normalmente se repartían entre 16 helicópteros ASW Kamov Ka-25BSh “Hormone A”, dos helicópteros de guía de misiles (OTHT – Over The Horizon Targeting) Ka-25K “Hormone B”, asociado a los misiles SS-N-12, y dos helicópteros de rescate Ka-25PS “Homone C”. A estos 20 helicópteros se le unía un escuadrón de entre 12 y 16 cazas Yak-38 “Forger”. Sin embargo, la conformación del GAE podía variar, pudiendo alcanzar los 34 helicópteros de ser necesario, o bien incluir dos aviones de entrenamiento Yak-38U al escuadrón de cazas.

El Yak-38 “Forger”, primer caza naval embarcado soviético

Cuando estalló la moda por el desarrollo de aeronaves V/STOL (Vertical/Short Take Off and Landing), la Unión Soviética no se quiso quedar atrás y comenzó sus propios estudios. La mayoría de ellos eran aeronaves de combate derivadas de modelo de uso terrestre, como el MiG-21, sin embargo, uno de esos proyectos comenzó a atraer el interés de la Armada Soviética, y correspondía al Yak-36 “Freehand”.

Cubierta atestada de Yak-38 "Forger" (Foto: Internet)

Cubierta atestada de Yak-38 “Forger” en la popa de uno de los portaaviones de la clase “Kiev”. (Foto: Internet)

Aunque nada más se trataba de un demostrador de tecnologías sin muchas chances claras de convertirse en una aeronave operativa, la Aviación Naval (AV-MF) observó seriamente el potencial de este tipo de aeronaves para su empleo embarcado y comenzó a interesarse en él, por lo cual se comenzó a financiar el desarrollo del Yak-36M, que nada tendría que ver con el “Freehand” original.
El Yak-36M tenía un nuevo y alargado fuselaje con las tomas de aire a los lados del mismo y asemejándose bastante al prototipo brtánico P.1154. El Yak-36M tenía dos menudas alas, con dos soportes bajo ellas, y su propulsión se componía de un turborreactor principal Tumansky R-27V-300 de 6.803 Kg. para el vuelo de crucero y dos turborreactores más pequeños Kolesov RD-36-35FV para la el vuelo vertical, estos últimos ubicados detrás de la cabina.
Tan pronto como se iniciaron las primeras evaluaciones de los prototipos y aviones de preserie Yak-36M, quedó demostrado que el nuevo avión solo serviría como una medida interina hasta disponer de una aeronave más capaz y eficiente. La producción en serie se iniciaría en 1975, pero alcanzaría pleno ritmo a partir de 1976, cuando Yakovlev iniciaría los trabajos del avión que sería su sucesor. El nuevo caza ligero fue denominado Yak-38 y recibió el nombre código de “Forger A” por parte de la OTAN.
Si bien se esperaba que el Yak-38 “Forger” fuera un caza limitado, en realidad el hecho de que sea considerado un avión de combate ya es un mérito en sí mismo. Carecía de radar para ahorrar peso, su aviónica en general era muy limitada, aunque disponía de un alerta radar SPO-10 “Sirena-3M”, así como equipos de ECM activos “Siren” y “Gvozdilka”.
En el aspecto motriz, estaba falto de potencia y sus motores eran un dolor de cabeza, de hecho, los reactores RD-38 tenían un bajísimo promedio de tiempo entre inspecciones que, algunas fuentes, aseguran que alcanzaba las 22 horas, por lo que no es de extrañar la bajísima tasa de disponibilidad que tenía el modelo durante su carrera de servicio.

Algunos "Forger" lucieron esquemas tácticos para sus evaluaciones en Afganistán y otras evaluaciones. (Foto: Internet)

Algunos “Forger” lucieron esquemas tácticos para sus evaluaciones en Afganistán y otras misiones, aquí se pueden observar los aviones asignados al NII-VVS. (Foto: Internet)

En la fase operativa, los primeros cazas Yak-36M y Yak-38, básicamente similares, fueron agrupados en el 279º OKShAP (Otdelny Korabelny Shturmovoy Aviatsionny Polk, o Regimiento Independiente de Ataque Embarcado), basado en Saki (Crimea, Ucrania), que entre 1977 y 1979 concentró todos los aviones que iban entrando en servicio, siendo la unidad responsable de proveer los aviones para el grupo aéreo embarcado del portaaviones “Kiev”.
Cuando, en febrero de 1978, el portaaviones “Minsk” inicia sus pruebas operativas y se le asigna el grupo aéreo, el 179º OKShAP comienza su traslado hacia sus instalaciones en la Flota del Mar del Norte (o Flota del Norte). Su traslado no se culminó hasta 1979, cuando se concluye la habilitación del 311º OKShAP que sería asignado a la Flota del Pacífico, siendo la unidad que proveería los aviones al Minsk cuando arriba a su puerto base en la Bahía de Strelok. En Crimea quedarían algunas escuadrillas destinadas al entrenamiento y evaluación.
En cuanto a su capacidad de combate, eran tales las limitaciones que suponía operar con carga de armas y combustible en ambientes húmedos y cálidos, que durante las evaluaciones en el Mar Negro raramente operaban con armamento en los soportes. Lo mismo ocurriría cuando el portaaviones “Minsk” realizó su crucero por la costa Occidental de África y el Océano Índico, cuando los aviones tuvieron serios inconvenientes para ser puestos en marcha debido a las condiciones de humedad y altas temperaturas. Ello obligó a incorporar un sistema auxiliar de arranque que usaba oxígeno y que comenzó a ser instalado en todos los aviones a partir de septiembre de 1979 durante las inspecciones de rutina.

 

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El buque portacontenedores “Nikolai Cherkasov” fue utilizado para la segunda prueba operativa del Yak-38 “Forger” a bordo de bases alternativas. En la imagen puede observarse al numeral “46” en vuelo estacionario, mientras que el numeal “44” se encuentra estacionado a proa del buque. (Foto: Vía Aircraft Lovers Group)

En abril y mayo de 1980, cuatro Yak-38 y cuatro pilotos fueron desplegados en Afganistán como parte del Destacamento “Romb-1”. El ejercicio operativo tendría una duración de 50 días y puede decirse que fue un tremendo fracaso. Las condiciones de altura y calor impidieron realizar misiones realmente viables, y de las doce emprendidas, solo se transportaron dos bombas de 100 Kg., no habiendo reportes de si fueron lanzadas en combate.
Para 1982, la experiencia operacional con el Yak-38 ya estaba un poco más purificada y en septiembre de ese año, cuando entró en servicio el “Novorossiysk”, tercer portaaviones de la clase “Kiev” asignado a la Flota del Pacífico, el “Forger” había madurado lo suficiente como para considerarlo un caza ligero medianamente útil.
Durante el crucero hacia su destino en la Flota del Pacífico, el “Minsk” y su Grupo de Batalla tomaron parte de una serie de ejercicios aeronavales y anfibios, realizando misiones de defensa aérea y apoyo cercano, además de practicar aterrizajes y despegues cortos desde la cubierta oblicua, lo cual ayudaba a reducir el consumo de combustible y el desgaste de los motores.
Asimismo, tomando como base la experiencia británica con sus “Sea Harrier” durante la Guerra de Malvinas, se decidió evaluar la posibilidad de que estos aviones operasen desde otras plataformas, además de los portaaviones. Para septiembre de 1983, aviones Yak-38 realizaron prácticas VTOL (Vertical Take Off and Landing) en el portacontenedores “Agostinho Neto”, mientras que otras evaluaciones similares fueron realizadas por pilotos de investigación del NII-VVS (Naoochno-Issledovatel’skiy Institoot Voyenno-Vozdooshnykh Seel – Instituto de Pruebas Científicas de la Fuerza Aérea) en el portacontenedores “Nikolai Cherkasov”. Esta última estuvo mejor documentada y al menos hay una conocida imagen de la experiencia, donde se puede observar los Yak-38 con los numerales “44” y “46”. Ambos buques fueron modificados a tales efectos con plataformas para el aterrizaje. Al mismo tiempo, se realizaron prácticas V/STOL desde posiciones avanzadas en tierra, utilizando una infraestructura básicamente copiada a la que usaba la RAF británica para sus “Harrier” GR.3 en Alemania.
Del Yak-36M de preserie y del Yak-38 “Forger A” de serie, se construyeron 143 aviones entre 1975 y 1982. A su vez, de la versión biplaza Yak-38U “Forger B” se construyeron 38 aviones entre 1978 y 1981. En 1982 comenzaría a operar la versión mejorada del “Forger”, el Yak-38M “Forger A”, donde la principal ventaja radicaba en el cambio de la planta de poder, que mejoraba ligeramente las prestaciones y permitía operar con mayores pesos. El motor principal sería un Tumansky R-28V-300, de mayor potencia, mientras que los motores para vuelo vertical serían los Rybinsk RD-38, también más potentes y un poco más eficientes. Del Yak-38M solo se producirían 50 unidades, dando un total de 231 aviones producidos en todas sus variantes.

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Curiosamente, el Yak-38 fue considerado como vector nuclear táctico, y aquí lo podemos observar con dos bombas nucleares RN-28. (Foto: Internet)

En cuanto al armamento, pese a informaciones que indican lo contrario, el Yak-38 no disponía de armamento fijo de ningún tipo, por lo cual solía utilizar dos barquillas UPK-23-250 con un cañón bitubo GShL-23 de 23 mm, que se transportaba en los soportes subalares.
Para misiones de defensa aérea, se podían transportar entre dos y cuatro misiles aire – aire de corto alcance R-60M y R-60MK (AA-8 “Aphid”), aunque se lo pudo contemplar empleando misiles R-13M (AA-2 “Atoll”) más antiguos. Las combinaciones más comúnmente observadas eran de dos dos misiles R-60 y dos contenedores de cañones, o bien dos misiles y dos tanques de combustible lanzables, en ambos casos, las cargas más pesadas siempre iban en los soportes externos.
Para misiones de ataque a suelo de precisión, se homologó el misil Kh-23M (AS-7 “Kerry”), del que dos misiles podían transportarse en los soportes subalares externos, mientras que el contenedor con el sistema de guiado NG-2 “Delta” era transportado en uno de los soportes internos. A mediados/fines de los años 80’s se homologó el misil Kh-25 (AS-10 “Karen”), más eficaz y que no requería el contenedor de guiado, lo que supuso ciertas modificaciones en el equipo electrónico interno del “Forger”, no estando claro si llegó a ser realmente operativo con los Yak-38M o si solo fueron pruebas.
Como avión de ataque a suelo y apoyo cercano, se preveía que transportase cuatro bombas multipropósitos FAB-250 de 250 Kg., o bien dos FAB-500 o dos incendiarias ZB-500, ambos modelos con un peso de 500 Kg., aunque lo más normal era verlo con contenedores de cohetes UV-16-57 o UV-32-57, de 16 y 32 tubos, respectivamente, para cohetes S-5 de 57 mm.
Curiosamente, se lo consideró como vector nuclear táctico, abundando las imágenes donde se puede observarlo transportando dos ingenios nucleares tácticos RN-28. De más está decir lo arriesgado de la intención de que una aeronave como el Yak-38 fuese utilizado para misiones tan peligrosas como esas.
Se puede decir, sin temor a equivocarse, que el Yak-38 marcó un hito al ser el primer y único caza V/STOL soviético en ser construido en serie, y el primer caza naval embarcado soviético en entrar en servicio, sin embargo, con apenas 14 años de servicio, tan pronto como se produjo el derrumbe de la URSS y los problemas que ello trajo aparejado, el Yak-38 fue definitivamente sacado de servicio en 1991, retirándose las últimas unidades en 1992.

 

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Cuando la experiencia lo permitió, los pilotos soviéticos aprendieron a sacar provecho de la cubierta oblicua de la clase “Kiev” para realizar despegues y aterrizajes STOL, reduciendo considerablemente el consumo de combustible y permitiendo mejorar el alcance. (Foto: Internet)

Autor:
Este artículo fue realizado por Marcelo J. Rivera en Noviembre 2016 (Dintel GID 2016 ©), quedando completamente prohibida su reproducción total o parcial sin autorización escrita del autor.

Fuentes:
– Gorshkov, S.G “Sea power of the state”; Pergamon Press GmbH; ISBN 0-08-021944-6; © 1979 (English Edition)
– Michael J. Hirschberg: “Soviet V/STOL aircraft: the struggle for a shipborne combat capability”; AIAA; ISBN 1-56347-248-1; © 1997 
– http://www.airpower.maxwell.af.mil/airchronicles/aureview/1982/jul-aug/chipman.html
– http://www.shipbucket.com/forums/viewtopic.php?f=13&t=374&start=20
– http://forum.worldofwarships.eu/index.php?/topic/1647-list-of-soviet-cvs-projects/
– https://www.wikipedia.org
– http://www.airvectors.net/avredvt.html
– http://www.moddb.com/groups/aircraft-lovers-group/images/yak-38-jets-off-from-container-ship-nikolay-cherk
– http://www.military-today.com/navy/kiev_class.htm
– http://www.militaryfactory.com/ships/detail.asp?ship_id=Kiev-Project-1143-Krechyet